Tuesday, October 27, 2009

Educación: México en 2084

1984 es el título de la famosa novela de George Orwell, publicada poco después de la 2a guerra mundial, y en la que el autor anticipaba un mundo dominado por un gobierno totalitario, dotado de cámaras que vigilarían permanentemente a los ciudadanos (el Big Brother).

Este año, 2009, hemos ido a las primarias y secundarias de 9 estados del país a investigar cómo ven los maestros y alumnos el presente y el futuro de la educación en México, sobre todo en relación con el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).



Preguntamos a los maestros:

¿Cómo imagina las aulas del futuro? ¿Por ejemplo en el año 2084?



FELIPE: Pues yo me la imagino con la crisis con la que estamos, volviendo ahora si que a lo anterior, cuando estábamos en escuelas de zacate. Porque así como esta la crisis no creo que haya para mejoras. De hecho ahorita nos damos cuenta, tenemos aquí este salón con ayuda de los papás se le echó una capa arriba y aún así en temporadas de lluvia trasmina, todo húmedo. Entonces, si eso estamos ahorita, me imagino que para ese año a la mejor ni a salón llegamos porque así como esta la situación no me imagino un salón más moderno, sino que una salón a la mejor cayéndose ya, o como le decía: todo en zacate o en lámina o no sé, por las carencias que se vienen presentando y que se van a seguir presentando porque no creo que aiga un avance en lo que es la economía.

CESAR: Yo me imagino a un docente sentado frente a un pizarrón electrónico con todos los alumnos con su computadora o su máquina, así me imagino la educación el aula para el 2080.



KARINA: Falta mucho tiempo para el 2084, pero realmente el futuro es incierto porque actualmente vemos que se proponen muchos impuestos, se temen estallidos sociales, entonces es algo incierto. Quizá podríamos verlo de distintas maneras y pensar en un sentido muy optimista; pensar que el 2084 quizás mis nietos o mis bisnietos van a estar en una aula muy bien equipada con su pizarrón electrónico cada niño con su computadora en un ambiente agradable, los salones con clima, las escuelas muy bonitas, limpias. Pero pues también podría suceder que realmente fuera efectivo un estallido social y que en el 2084 nuestro país apenas si se este recuperando de una crisis económica muy fuerte. Quizá en un sentido también pesimista digamos que en 2084 ya los pizarrones electrónicos ya van a estar chuecos, pues quizás ya las computadoras en al basura. No sé, realmente el futuro es bastante incierto. Las generaciones futuras están ante una situación difícil, la crisis económica pues no esta a un lado del sistema educativo sino que todos estamos inmersos. Ojalá se pudiera corregir la situación que vive nuestro país porque para nosotros es difícil. Para mis hijos o quizá para mis nietos la situación podría ser peor y siendo optimistas ojalá sea realidad que las aulas estén muy bonitas, que sí tengan un maestro o un asesor, que todos tengan acceso a internet que realmente es una puerta la mundo.

NICOLÁS: Yo siento que va a seguir igual, llegue lo que llegue. Nos lo dicen en discursos y medio llega. Pero no, yo no siento que mejore porque estamos viendo lo que ya tenemos. Lejos de mejorar está empeorando, en este caso lo que ya tenemos, lo acabo de mencionar, sobre el modelo educativo: nos meten otro nuevo modelo educativo y lo de enciclomedia no lo toman en cuenta. Entones estamos retrocediendo, siento yo. Por eso mi opinión es que no va a mejorar, vamos a seguir igual, o a la mejor en las ciudades, o a la mejor nosotros estamos muy alejado de la capital. A la mejor por eso, pero yo siento que no avanzamos en ese sentido.

Dibujo elaborado por maestros de primaria. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 2009

¿Quién crees que tiene más claro el futuro?

Tuesday, October 06, 2009

Corazón del tiempo


Corazón del tiempo es una de esas películas que tooodos deberían ver en estos tiempos de crisis y desesperanza.

En medio de la guerra de "baja intensidad" que el gobierno mexicano sostiene desde 1995 contra las comunidades autónomas zapatistas, tres mujeres miran sus vidas desde la distinta edad y generación de cada una. Alicia, la niña, pregunta y pregunta a su abuela Zoraida sobre cómo eligió ella al hombre con quién se casó.

-- ¿Es muy difícil el amor, abuela?
-- Sí
-- ¿Dificilísimo?
-- No es dificilísimo, pero sí es muy duro...
-- Yo no quiero enamorarme
-- ¿Por qué?
-- Porque los enamorados parecen enfermados

Zoraida recuerda viejos tiempos y tradiciones, mientras contesta las preguntas de su nieta Alicia. Pero a la vez observa con una mezcla de asombro y admiración la rebelión de Sonia, su otra nieta que está en edad casadera, contra esas antiguas tradiciones.

Sonia está comprometida con Miguel, cuyos padres han sellado el acuerdo matrimonial con los padres del novio, a cambio de una vaca llamada Estrella. Pero el corazón de Sonia late por Julio, miliciano zapatista que anda en las montañas.

El asunto no es trivial, y se lleva a la discusión en una asamblea pública, donde la comandancia zapatista y los padres de ambos novios dan muy buenos argumentos. Pero Sonia encuentra aún mejores argumentos para rechazar la idea de que otros decidan por ella...

El amor lucha por el triunfo en medio de operativos y riesgos que casi nadie imagina (porque nada de esto se dice en las noticias). Los caminos están llenos de camiones militares, con soldados fuertemente armados que, además, graban con cámaras de video a todo aquel que se atraviese. A su vez los zapatistas graban a los militares y paramilitares con modernas cámaras de video. Y así, entre retenes, soldados, y la presión permanente de helicópteros sobre las comunidades, la vida sigue su curso: los niños crecen, se construyen escuelas, se instalan plantas de luz, la música acompaña la resistencia... y los corazones buscan su lugar y tiempo.

Thursday, August 20, 2009

Hablando BIEN de México

I

Caminaba con Roco por los andadores de la unidad habitacional, en busca de un lugar para que hiciera sus necesidades vitales, cuando una mujer se acerca en sentido contrario y me interpela. Parecía de unos 33 años, y vestía chamarra y pantalón de mezclilla. Su cabello era largo, ondulado y de un color claro que no supe si era natural.


— Perdone…

Pensé que me iba a preguntar por una dirección o la ubicación de algún edificio, pues esto es común donde vivo, dado que no hay mapas ni orden aparente en la disposición de los edificios.

— Bbbbuenos días…

— Buenos días -contesté

De inmediato noté que sus ojos clamaban por decir algo, pero sus palabras chocaban en los labios trémulos y apretados. Su ceño comenzó a fruncirse.

— ¿Dddd… de casualidad no conoce a alguien que necesite que le hagan limpieza, o lavar ropa, o algo así?

Sus manos comenzaron a tallarse una a la otra, como si estuviese lavando trastes.

— Mmmm…

Buscaba yo las palabras para contestarle cuando su rostro, radiante como la mañana, se nubló y sus ojos anunciaron lluvia.

— Es que me acaban de despedir de mi trabajo y mi hijo tiene que ir a la escuela… ¿Usted sabe si alguien necesita una persona para ayudar? Necesito trabajo. ¡Me urge un trabajo!

— No he escuchado por aquí que alguien busque (lo cual era cierto)

Con las lágrimas ya rodando y evidentemente trastornada, su voz suplicante dijo:

— ¿No tiene 5 pesos que me regale? Salí de mi casa temprano y nnnomás me vine con lo del camión… P-p-p por favor.

Saqué de mi pants las monedas que traía y se las di. Me dio las gracias y se fue. Volteé y la vi arrastrar sus pasos por el angosto andador. Los hombros caídos, las manos aún apretándose entre sí. Volteaba a su alrededor buscando un nuevo sitio al cual dirigirse a pedir trabajo. Giraba su cabeza en todas las direcciones, como un niño extraviado en busca de sus padres. Su caminar era lento y cauteloso, como el de alguien que se acerca a un abismo.

La fresca mañana se convirtió en un cuadro de Millet, a la manera de Dalí.




II

En 2006 un candidato hacía campaña prometiendo que sería el “presidente del empleo”.

Hace dos días el redondo secretario de Hacienda declara que México está en "schockfinanciero".

Un día después el “presidente del empleo” advierte: “lo peor aún está por venir”.

Ayer, el mismo señor presidente reprochó el que sean los propios mexicanos quienes se empeñen en difundir una imagen negativa del país hacia el exterior. Las ventajas que ofrece México a los inversionistas extranjeros quedarán claras, dijo, cuando “los mexicanos nos decidamos, todos, a hablar con objetividad y con claridad de las cosas buenas... Hablar mal del país para muchos no sólo es un esfuerzo cotidiano, hasta de eso viven, diría yo".

Hablando con objetividad y con claridad: los inversionistas extranjeros deberían ver que aquí hay gente taaan trabajadora que hasta suplica con lágrimas en los ojos que le den empleo.


¿Qué sigue?

Sunday, August 09, 2009

Emprendedor de negocios


Escucha la descripción que Sarai hace de su maestro de la materia "Emprendedor de negocios", asignatura que llevan los alumnos de bachillerato de un CETyS del Valle de México, y en la que se enseña a los alumnos cómo montar su propio negocio. Te dará una idea de por qué nuestros jóvenes salen tan avispados de la escuela mexicana...

Para oirlo, da clic nomás en el título No. 4 ("Maestro de prepa") del audio-player de arribita...

Suplemento La Jornada-Educación

Clic en el cuadrito arriba a la derecha para ver en pantalla entera

Monday, March 30, 2009

Ud. está aqui...

¿Cómo deben interpretar estos ratoncitos el anuncio del camino?




¿Qué significa "saber leer"?

¿Qué significa "alfabetizar" o "enseñar a leer"?


Encuentra las respuestas a éstas y otras preguntas en el artículo sobre los ratones perdidos en la revista Decisio:

Thursday, March 12, 2009

Post sobre otro post

No acostumbro... pero hoy recomiendo a los seguidores de este blog la lectura de un reciente post del blog Reflexiones de un Hijo del Pop, donde el autor hace un interesante comentario a partir de un viejo artículo mío (¿Se puede leer sin escribir?). En este caso, el autor retoma algunas ideas, pero las extiende de manera lúcida al argumentar:


Quizá la libertad de internet sea el punto de partida para poseer sociedades más justas y democráticas - algo siempre puede pasar en el camino que limite esta posibilidad - pero si queremos ser escuchados, tenemos que aprender a hablar, a contar, a crear a través de la escritura.


Bueno, va el post pa los que gusten enterarse... De Escribir

Wednesday, February 18, 2009

900 a la quincena

Caminaba de prisa y hambriento en busca del puesto de tortas más cercano al metro Copilco, cuando vi de reojo un anuncio de empleo en un café internet. La hoja blanca tamaño carta decía sin más:

SE SOLICITA PERSONAL DE MEDIO TIEMPO

PEDIR SOLICITUD AQUÍ

Pese a que en mi mente la torta de milanesa con chipotle ya iba a la mitad, decidí ponerle pausa y enfrenarme de golpe con mis tenis Converse comprados en una venta de garaje en Nashville. Me acerqué a pedir informes, movido por la desesperación que sólo siente un desempleado a media recesión económica mundial. Este fue el diálogo con el empleado que me atendió:

-- ¿De qué es el trabajo?
-- Es un medio tiempo, para el horario de 4 a 10, o de 7 a 1 (“¿¡medio tiempo de 6 horas!?)
-- ¿Aquí?
-- No, es en el metro Instituto Mexicano del Petróleo (o sea ¡al otro lado de la ciudad!)
-- ¿Cuál es el puesto o qué hay que hacer?
-- Lo mismo, atender el local
-- ¿Y cuánto pagan?
-- 900 pesos a la quincena

La frase “900 pesos a la quincena” me dejó viendo estrellitas, cual si hubiera recibido un golpe seco en la mandíbula. Al escuchar “900 pesos a la quincena” exclamé mentalmente “¿¡que queeeé !?? Di las gracias de manera automática y proseguí mi caminata hacia las tortas.

Tardé en asimilarlo, pero como tenía poco de haber regresado del otro lado, lo primero que hice fue traducir: “900 pesos a la quincena son 1800 al mes. Y 1800, a casi 15 el dólar, te da unos 120 dólares…. ¿¿¡¡ 120 dólares al mes!??? ¿Y por “medio tiempo” de 6 horas diarias!!?? (de 4 a 10 o de 7 a 1 = 6 horas). No pues con razón muchos mexicanos arriesgan la vida cruzando el Rio Bravo y el Desierto de Arizona: los que menos ganan allá sacan 9 dólares la hora. Trabajando 6 horas diarias (normalmente trabajan más de 10 horas al día) sacarían 54 dólares; o sea que en tres días ganarían 162 dólares, ¡¡más que el sueldo mensual de un empleado de “medio tiempo” de un café internet chilango! En otras palabras, trabajando 6 horas diarias, al menos 6 días a la semana, te da 36 horas a la semana, o sea 144 horas al mes; 900 / 144 = 12.5 PESOS la hora, o sea: ¡menos de 1 dolar por hora!

En fin, al llegar al puesto de tortas exploré rápidamente el menú y ordené una sencilla de milanesa, que sólo costaba 16 pesos. Mientras la saboreaba estuve pensando en lo que el destino me depara si no encuentro un empleo bien remunerado asap (o sea, a la de ya). Pero justo en el momento que terminaba la primera mitad de la rica torta de milanesa con chipotle, vino a mi mente un anuncio que vi en un poste de una de las zonas más rascuaches de Nashville, y que me hubiera encantado fotografiar. El anuncio decía más o menos

Potential CEO level income.
¿Don’t believe it? Don’t call!
615-762-4787


O sea, algo así como:

Potencial salario de ejecutivo
¿No lo cree? ¡Pues no llame!
615-762-4787

Es decir, te anuncian un salario potencialmente altísimo (como de director general de empresa transnacional) en un hulito mal colgado de un poste oxidado de un barrio bajo de EU, y luego te dicen “si no lo cree, no llame”. Cuando vi lo de “Si no lo cree…” pensé que lo siguiente sería “llámenos y compruébelo”. Pero no. El tono rude (rudo, descortés) del anuncio pareciera reafirmar la única verdad que recorre el mundo cual si fuera un fantasma: quienes buscan empleo deben decir adiós a su inteligencia y convertirse en verdaderos creyentes de la publicidad de poste oxidado o de hojita tamaño carta… o sea deben convertirse en creyentes de la esclavitud, porque lo que ambos anuncios realmente ofrecen es: “si quiere sobrevivir, conviértase en esclavo”...

¿Es este el primer mundo que nos prometieron cuando firmaron el TLCAN (NAFTA)? No por nada los jóvenes de hoy se refugian de este terror global en adicciones como el alcohol, las drogas, el internet y otras que sería mejor ni mencionar...

Wednesday, January 28, 2009

Tiendita de ideas

En su comedia Las nubes, Aristófanes caricaturizó a Sócrates, retratándolo como el dueño de una “Tienda de ideas” en la que enseñaba a los jóvenes a hacer que la peor razón apareciera como la mejor razón.

Ahora que no sólo el destino sino hasta el desempleo nos alcanza, la idea de una Tienda de ideas podría ser una opción para aquellos emprendedores que deseen poner su microempresa en medio de la crisis... Van entonces algunas ideas para el catálogo de ventas de la tiendita de ideas esa:

Tallas: Ideas grandes, medianas, chicas y mínimas.

Calidades: Finas, toscas y medianas; caras, económicas, baratas; buenísimas, malísimas, pésimas.

Colores: brillantes, transparentes, opacas, grises, oscuras, invisibles.

Variedad y surtido: Metáforas, jintáforas, parádojas, teorías, teoremas, silogismos, tesis, antítesis y síntesis; sofismas / falacias, dogmas, verdades, frases célebres, dichos/ refranes, aliteraciones, pleonasmos, ironías, paradojas; conceptos, nociones, e insinuaciones.

Usos: convencer, conmover, marear, seducir, intrigar, animar, amenazar, debatir, incitar, revelar, negociar, exigir, calumniar, perdonar, enamorar…

Precio: Sólo ideas caras... las baratas las regalan por TV (no se angustie, tenemos sistema de apartado y facilidades de pago:)

--- Se aceptan más ideas para la tienda de ideas...

Saturday, January 10, 2009

Soldador soldado...

Soldador soldado... aprendiendo a escribir en inglés[1]

Rafael tiene 30 y tantos años… Llegó a EU en 1983, procedente del pueblo de Chavinda, Michoacán, lugar del que otros 3000 habitantes viven en Richmond, California, al norte de San Francisco.

Los últimos 13 años ha trabajado como soldador en una compañía de reciclaje de metal en Oakland, California. La empresa recibe objetos de metal inservibles (autos, refrigeradores, lavadoras, etc.), los tritura, y luego separa los metales. El trabajo de Rafael consiste en calentar, separar y soldar los metales. Trabaja 8 horas al día por 12 USD la hora, pero quiere aprender inglés porque “mi trabajo es bien pagado aquí, pero si sabes inglés puedes ganar hasta 22 dólares la hora”.

Pese a que Rafael lleve muchos años en EU, su inglés es casi inexistente. “La primera vez que vine tenía 18 años. Pero cuando uno es joven no le importa nada, no te importa aprender, como que todo es pura vagancia. Por eso nunca estudié inglés; como muchos decía siempre: “¿para qué?, si no me voy a quedar en EU? Pero el tiempo pasa y a la larga ves la realidad: necesitas el inglés para trabajar. Por eso vine a clases”.

Conocí a Rafael en las clases de inglés para adultos en Richmond, California. Las clases nocturnas tenían lugar en las aulas de una escuela preparatoria (high school). Ahí conocí a Rafael, quien insistió en que lo entrevistara, y a quien observé atentamente en sus clases de inglés. Enseguida transcribo uno de mis registros de observación. En esa ocasión, el maestro puso una actividad de escritura relacionada con la historia de Ramona (lectura sobre la vida de una tal ‘Ramona’ en el libro de texto).

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Viñeta 6: Historia personal de Rafa

Mar/06/2000: Observación de clase

Sitio: Clases de ESL, Richmond CA, EU

Evento: Escritura de historia personal


En la anterior clase, los estudiantes leyeron la historia de Ramona y escribieron una línea del tiempo con oraciones sobre hechos de su propia historia de vida, similar a la de la página 42 del libro de texto. El apéndice 4 muestra la hoja donde Rafa hizo su línea del tiempo.

Jerry: Okey, tienen sus folders, ¿si? Bien, quiero que ahora ustedes escriban su historia personal, su propia historia, ¿si? Pero primero abran el libro amarillo en la página 43 y usen sus líneas del tiempo para escribir sus propias historias. Bien, vamos a hablar sobre el tiempo pasado: Yo nací… Yo fui a la escuela…

Estudiantes: (abren sus libros y buscan la página 43)

Jerry habla y escribe oraciones en tiempo pasado en el pizarrón, mientras los estudiantes trabajan en forma individual en sus escritorios.

...

Son las 6:40pm. Rafael abre cuidadosamente su libro y su libreta, y los coloca en la paleta de su mesabanco. Mira en silencio la página 43 del libro de texto. Sostiene su lápiz en la mano derecha y la hoja con su línea del tiempo en la izquierda. Comienza a susurrar algunas palabras de su hoja. Ocupa varios minutos pensando e “inspeccionando” su hoja, el libro de texto, y su libreta, mientras mantiene el lápiz en su mano, pero no comienza a escribir. De repente voltea a la derecha y le habla en español a su compañero:

Rafa: Mira, el quiere que hagamos la historia de esta... Ramona y luego tu tienes que hacer... (Look, he wants we to do the history of this... Ramona, and then you have to do...?)

Vecino de Rafel: tu propia historia (your own history)

Rafael: Exacto (Exactly)

Rafa continua trabajando en silencio. Lee en voz “alta” algunas frases del libro de texto, y comienza a escribir muy lentamente la primera línea en su libreta. El resto de los alumnos trabaja en silencio también.

...

El tiempo pasa. Diez, veinte, treinta minutos… Son las 7:40pm. Rafa ha estado observando su libro, su línea del tiempo, e intentando escribir, pero sin éxito. Sus ojos brincan entre la hoja, el libro y la libreta. Su rostro expresa una mezcla de preocupación, desesperación, cansancio, duda. Hasta ahora ha escrito sólo una línea. De repente alza la cabeza y se dirige de nuevo a su vecino de banca: "¡Yo no entiendo esto!" (I don’t understand this!). Entonces se levanta con su libreta y se acerca a Jerry (el maestro):

Rafa: Tengo una pregunta… [no alcanzo a escuchar lo que hablan, pero al final Jerry le dice]

Jerry: Sólo inténtalo, ¿si?

Rafael regresa a su escritorio. Toma su lápiz, borra la línea que ha escrito y comienza de nuevo. Se detiene. Mira la hoja. Lee la página 43 del libro. “Mmmm”, resopla. Sus ojos saltan del libro a la libreta. Aún sigue en la primera línea. Entonces sacude la cabeza y susurra para sí mismo: "Nos falta mucho por hacer..." (We still have a lot to do…). Agarra su lápiz. Su mano derecha batalla para sostenerlo en la posición correcta. Sus dedos se acomodan y reacomodan alrededor del lápiz. Sus manos son gruesas, ásperas, callosas (él es herrero y soldador industrial). Entonces alza los ojos y mira el pizarrón, las oraciones que Jerry escribió ahí. De nuevo mira a su libreta. Su gesto es serio; aprieta los labios. Parece no entender algo. Entonces toma su hoja y la lee. Acomoda de nuevo el lápiz en su mano, lo acerca a la libreta, lentamente. La punta del lápiz toca el papel. Mira de nuevo su hoja (la de la línea del tiempo), escribe una palabra, levanta el lápiz, y mira cuidadosamente su línea del tiempo, una vez más. Arruga la frente, parece estar reflexionando. Suspira. Su libreta sigue en la mesa, blanca aún. Su gesto denota desesperación. Quiere abandonar la tarea. Se levanta y se acerca a otro estudiante. Habla con él. Al parecer éste le explica algo a Rafael, quien regresa a su mesabanco. Toma su libro en la mano izquierda y mira su libreta. La página está aún en blanco, excepto la primera línea.

Son las 8:02. Una hora y media batallando con su “historia personal”. Sus ojos brincan de su hoja Blanca a su línea del tiempo. Sigue adelante: comienza la segunda línea. Son las 8:15, hora del receso. Los estudiantes salen del aula. Rafael se queda en su lugar, trabajando. Cuatro estudiantes más hacen lo mismo (dos hombres y dos mujeres). Después del receso, Jerry comienza una actividad diferente. El apéndice 5 muestra el texto que Rafael finalmente escribió –en casa.

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Escribir en esta clase es –oficialmente- una actividad solitaria. Los alumnos trabajan en forma individual, aunque usan el espacio no-oficial para resolver dudas sobre la tarea asignada. Al igual que leer, en esta clase escribir no es una actividad con un propósito significativo. Al final, el maestro es el único que lee los escritos de los alumnos, marca errores, y habla en privado con cada autor individual, en su escritorio. Le pregunté sobre este trabajo de escritura, y esto fue lo que dijo:

Escribir es básicamente una revision gramatical. A veces hay temas libres, como lo que hicieron el fin de semana –por ejemplo. Pero básicamente el objetivo de estos escritos ha sido “puedes usar…” cierta estructura gramatical. Por ejemplo: “el sombrero está en la mesa”… Entonces, escribir es básicamente un tipo de repaso…

Para un alumno como Rafael, sin embargo, es claro que trabajar colectivamente en tareas de escritura es fundamental. Le pregunté posteriormente sobre sus apuros con esta tarea de escritura en clase, a lo que él respondió haciendo mención de su poca escolaridad en México:

Batallo con esto porque casi no tuve escuela en México, porque tú sabes, una persona que tiene mucho estudio le es más fácil escribir rápido, y yo no puedo escribir rápido muchas veces… No fui a la escuela más de tres años, y ¿qué aprendes en la primaria? Y uno fue más dedicado a trabajar… muchas veces te quedas pensativo y tu cabeza te hace así (hace un movimiento como de estar mareado), y ni siquiera sabes qué poner… “¿pondré esto?” No estás seguro.

Como se ha planteado en investigaciones previas, Rafael siente también el estigma de la baja escolaridad. En la entrevista señaló fue que sólo estudió tres años, sin embargo en su texto (cuyo “destinatario” era el maestro) escribió que había ido seis años a la escuela, lo que significa primaria completa en México. Sus dificultades para escribir su “historia personal” no tienen sólo que ver con su conocimiento limitado del inglés, o con su bajo nivel de escolaridad, sino claramente con la naturaleza individual de la actividad de escribir en clase, y con su probable poca experiencia con los textos autobiográficos (cómo son, para qué son). Pese a que intentó resolver sus dudas, la tarea fue de hecho individual.

Si bien el maestro señala explícitamente que las actividades de escritura no tienen un propósito comunicativo, aprender a escribir en inglés con fines comunicativos sí es un objetivo importante para los estudiantes de este programa. Al preguntar a varios estudiantes si necesitaban escribir en su trabajo, todo mundo dijo “no”, pero agregando siempre comentarios como: “pero quiero aprender, porque no va a estar uno siempre en lo mismo, ¿no?"; “porque luego uno necesita escribir una carta o hacer algún trámite”. En la siguiente sección veremos cómo expresa Rafael mismo su intención de aprender a escribir en inglés.


[1] Hernández Z., Gregorio (2000). Immigrant Spanish-Speaking Adults learning English "Survival Skills" in California, or... Everything You Always Wanted to Have in the USA, but Were Afraid to Ask for* (*in polite English). Berkeley, CA (position paper, 45pp)