Wednesday, January 28, 2009

Tiendita de ideas

En su comedia Las nubes, Aristófanes caricaturizó a Sócrates, retratándolo como el dueño de una “Tienda de ideas” en la que enseñaba a los jóvenes a hacer que la peor razón apareciera como la mejor razón.

Ahora que no sólo el destino sino hasta el desempleo nos alcanza, la idea de una Tienda de ideas podría ser una opción para aquellos emprendedores que deseen poner su microempresa en medio de la crisis... Van entonces algunas ideas para el catálogo de ventas de la tiendita de ideas esa:

Tallas: Ideas grandes, medianas, chicas y mínimas.

Calidades: Finas, toscas y medianas; caras, económicas, baratas; buenísimas, malísimas, pésimas.

Colores: brillantes, transparentes, opacas, grises, oscuras, invisibles.

Variedad y surtido: Metáforas, jintáforas, parádojas, teorías, teoremas, silogismos, tesis, antítesis y síntesis; sofismas / falacias, dogmas, verdades, frases célebres, dichos/ refranes, aliteraciones, pleonasmos, ironías, paradojas; conceptos, nociones, e insinuaciones.

Usos: convencer, conmover, marear, seducir, intrigar, animar, amenazar, debatir, incitar, revelar, negociar, exigir, calumniar, perdonar, enamorar…

Precio: Sólo ideas caras... las baratas las regalan por TV (no se angustie, tenemos sistema de apartado y facilidades de pago:)

--- Se aceptan más ideas para la tienda de ideas...

Saturday, January 10, 2009

Soldador soldado...

Soldador soldado... aprendiendo a escribir en inglés[1]

Rafael tiene 30 y tantos años… Llegó a EU en 1983, procedente del pueblo de Chavinda, Michoacán, lugar del que otros 3000 habitantes viven en Richmond, California, al norte de San Francisco.

Los últimos 13 años ha trabajado como soldador en una compañía de reciclaje de metal en Oakland, California. La empresa recibe objetos de metal inservibles (autos, refrigeradores, lavadoras, etc.), los tritura, y luego separa los metales. El trabajo de Rafael consiste en calentar, separar y soldar los metales. Trabaja 8 horas al día por 12 USD la hora, pero quiere aprender inglés porque “mi trabajo es bien pagado aquí, pero si sabes inglés puedes ganar hasta 22 dólares la hora”.

Pese a que Rafael lleve muchos años en EU, su inglés es casi inexistente. “La primera vez que vine tenía 18 años. Pero cuando uno es joven no le importa nada, no te importa aprender, como que todo es pura vagancia. Por eso nunca estudié inglés; como muchos decía siempre: “¿para qué?, si no me voy a quedar en EU? Pero el tiempo pasa y a la larga ves la realidad: necesitas el inglés para trabajar. Por eso vine a clases”.

Conocí a Rafael en las clases de inglés para adultos en Richmond, California. Las clases nocturnas tenían lugar en las aulas de una escuela preparatoria (high school). Ahí conocí a Rafael, quien insistió en que lo entrevistara, y a quien observé atentamente en sus clases de inglés. Enseguida transcribo uno de mis registros de observación. En esa ocasión, el maestro puso una actividad de escritura relacionada con la historia de Ramona (lectura sobre la vida de una tal ‘Ramona’ en el libro de texto).

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Viñeta 6: Historia personal de Rafa

Mar/06/2000: Observación de clase

Sitio: Clases de ESL, Richmond CA, EU

Evento: Escritura de historia personal


En la anterior clase, los estudiantes leyeron la historia de Ramona y escribieron una línea del tiempo con oraciones sobre hechos de su propia historia de vida, similar a la de la página 42 del libro de texto. El apéndice 4 muestra la hoja donde Rafa hizo su línea del tiempo.

Jerry: Okey, tienen sus folders, ¿si? Bien, quiero que ahora ustedes escriban su historia personal, su propia historia, ¿si? Pero primero abran el libro amarillo en la página 43 y usen sus líneas del tiempo para escribir sus propias historias. Bien, vamos a hablar sobre el tiempo pasado: Yo nací… Yo fui a la escuela…

Estudiantes: (abren sus libros y buscan la página 43)

Jerry habla y escribe oraciones en tiempo pasado en el pizarrón, mientras los estudiantes trabajan en forma individual en sus escritorios.

...

Son las 6:40pm. Rafael abre cuidadosamente su libro y su libreta, y los coloca en la paleta de su mesabanco. Mira en silencio la página 43 del libro de texto. Sostiene su lápiz en la mano derecha y la hoja con su línea del tiempo en la izquierda. Comienza a susurrar algunas palabras de su hoja. Ocupa varios minutos pensando e “inspeccionando” su hoja, el libro de texto, y su libreta, mientras mantiene el lápiz en su mano, pero no comienza a escribir. De repente voltea a la derecha y le habla en español a su compañero:

Rafa: Mira, el quiere que hagamos la historia de esta... Ramona y luego tu tienes que hacer... (Look, he wants we to do the history of this... Ramona, and then you have to do...?)

Vecino de Rafel: tu propia historia (your own history)

Rafael: Exacto (Exactly)

Rafa continua trabajando en silencio. Lee en voz “alta” algunas frases del libro de texto, y comienza a escribir muy lentamente la primera línea en su libreta. El resto de los alumnos trabaja en silencio también.

...

El tiempo pasa. Diez, veinte, treinta minutos… Son las 7:40pm. Rafa ha estado observando su libro, su línea del tiempo, e intentando escribir, pero sin éxito. Sus ojos brincan entre la hoja, el libro y la libreta. Su rostro expresa una mezcla de preocupación, desesperación, cansancio, duda. Hasta ahora ha escrito sólo una línea. De repente alza la cabeza y se dirige de nuevo a su vecino de banca: "¡Yo no entiendo esto!" (I don’t understand this!). Entonces se levanta con su libreta y se acerca a Jerry (el maestro):

Rafa: Tengo una pregunta… [no alcanzo a escuchar lo que hablan, pero al final Jerry le dice]

Jerry: Sólo inténtalo, ¿si?

Rafael regresa a su escritorio. Toma su lápiz, borra la línea que ha escrito y comienza de nuevo. Se detiene. Mira la hoja. Lee la página 43 del libro. “Mmmm”, resopla. Sus ojos saltan del libro a la libreta. Aún sigue en la primera línea. Entonces sacude la cabeza y susurra para sí mismo: "Nos falta mucho por hacer..." (We still have a lot to do…). Agarra su lápiz. Su mano derecha batalla para sostenerlo en la posición correcta. Sus dedos se acomodan y reacomodan alrededor del lápiz. Sus manos son gruesas, ásperas, callosas (él es herrero y soldador industrial). Entonces alza los ojos y mira el pizarrón, las oraciones que Jerry escribió ahí. De nuevo mira a su libreta. Su gesto es serio; aprieta los labios. Parece no entender algo. Entonces toma su hoja y la lee. Acomoda de nuevo el lápiz en su mano, lo acerca a la libreta, lentamente. La punta del lápiz toca el papel. Mira de nuevo su hoja (la de la línea del tiempo), escribe una palabra, levanta el lápiz, y mira cuidadosamente su línea del tiempo, una vez más. Arruga la frente, parece estar reflexionando. Suspira. Su libreta sigue en la mesa, blanca aún. Su gesto denota desesperación. Quiere abandonar la tarea. Se levanta y se acerca a otro estudiante. Habla con él. Al parecer éste le explica algo a Rafael, quien regresa a su mesabanco. Toma su libro en la mano izquierda y mira su libreta. La página está aún en blanco, excepto la primera línea.

Son las 8:02. Una hora y media batallando con su “historia personal”. Sus ojos brincan de su hoja Blanca a su línea del tiempo. Sigue adelante: comienza la segunda línea. Son las 8:15, hora del receso. Los estudiantes salen del aula. Rafael se queda en su lugar, trabajando. Cuatro estudiantes más hacen lo mismo (dos hombres y dos mujeres). Después del receso, Jerry comienza una actividad diferente. El apéndice 5 muestra el texto que Rafael finalmente escribió –en casa.

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Escribir en esta clase es –oficialmente- una actividad solitaria. Los alumnos trabajan en forma individual, aunque usan el espacio no-oficial para resolver dudas sobre la tarea asignada. Al igual que leer, en esta clase escribir no es una actividad con un propósito significativo. Al final, el maestro es el único que lee los escritos de los alumnos, marca errores, y habla en privado con cada autor individual, en su escritorio. Le pregunté sobre este trabajo de escritura, y esto fue lo que dijo:

Escribir es básicamente una revision gramatical. A veces hay temas libres, como lo que hicieron el fin de semana –por ejemplo. Pero básicamente el objetivo de estos escritos ha sido “puedes usar…” cierta estructura gramatical. Por ejemplo: “el sombrero está en la mesa”… Entonces, escribir es básicamente un tipo de repaso…

Para un alumno como Rafael, sin embargo, es claro que trabajar colectivamente en tareas de escritura es fundamental. Le pregunté posteriormente sobre sus apuros con esta tarea de escritura en clase, a lo que él respondió haciendo mención de su poca escolaridad en México:

Batallo con esto porque casi no tuve escuela en México, porque tú sabes, una persona que tiene mucho estudio le es más fácil escribir rápido, y yo no puedo escribir rápido muchas veces… No fui a la escuela más de tres años, y ¿qué aprendes en la primaria? Y uno fue más dedicado a trabajar… muchas veces te quedas pensativo y tu cabeza te hace así (hace un movimiento como de estar mareado), y ni siquiera sabes qué poner… “¿pondré esto?” No estás seguro.

Como se ha planteado en investigaciones previas, Rafael siente también el estigma de la baja escolaridad. En la entrevista señaló fue que sólo estudió tres años, sin embargo en su texto (cuyo “destinatario” era el maestro) escribió que había ido seis años a la escuela, lo que significa primaria completa en México. Sus dificultades para escribir su “historia personal” no tienen sólo que ver con su conocimiento limitado del inglés, o con su bajo nivel de escolaridad, sino claramente con la naturaleza individual de la actividad de escribir en clase, y con su probable poca experiencia con los textos autobiográficos (cómo son, para qué son). Pese a que intentó resolver sus dudas, la tarea fue de hecho individual.

Si bien el maestro señala explícitamente que las actividades de escritura no tienen un propósito comunicativo, aprender a escribir en inglés con fines comunicativos sí es un objetivo importante para los estudiantes de este programa. Al preguntar a varios estudiantes si necesitaban escribir en su trabajo, todo mundo dijo “no”, pero agregando siempre comentarios como: “pero quiero aprender, porque no va a estar uno siempre en lo mismo, ¿no?"; “porque luego uno necesita escribir una carta o hacer algún trámite”. En la siguiente sección veremos cómo expresa Rafael mismo su intención de aprender a escribir en inglés.


[1] Hernández Z., Gregorio (2000). Immigrant Spanish-Speaking Adults learning English "Survival Skills" in California, or... Everything You Always Wanted to Have in the USA, but Were Afraid to Ask for* (*in polite English). Berkeley, CA (position paper, 45pp)