Wednesday, October 06, 2010

¿Qué es leer?


En un sentido muy simple, leer es un acto de pensar y sentir. Pensar con letras y palabras; sentir con células y fibras. Pensar en lo que las palabras dicen; sentir con sus sentidos en la piel. No importa si son cosas ordinarias y triviales, o extraordinarias y esenciales.

Por ejemplo:

“Antes de entrar, permita salir” (letrero en el metro del DF)
“Soy totalmente Palacio” (publicidad de El Palacio de Hierro)
“Me gustas cuando callas, porque pareces ausente” (Neruda)
“Prohibido prohibir” (pinta en los muros de París en 1968)
"Prohibido fumar" (cartelito en todos lados)
“Life is what happens to you while you are busy making other plans” (John Lennon)
“Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones” (Silvio Rodríguez)
“Proletarios de todos los países, uníos” (Marx)
“Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados” (San Mateo)
“¡Qué ojos tan grandes tienes Abuelita!” (Caperucita Roja)
“Ayer: 44 muertos” (encabezado de periódico mexicano)
“Cualquier dictador admiraría la uniformidad y la obediencia de los medios de E.U.” (Chomsky)
“El cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos” (teorema de Pitágoras)
“1 kg de huevos, ½ de jitomates, 2 lechugas...” (lista del mandado)
"¡Urge personal!: excelente presentación, facilidad de palabra, y ganas de trabajar" (anuncio en un poste del DF)

Entonces...

Si se trata de libros que revelan verdades, tu cabeza se llenará de dudas y preguntas. Corres el riesgo de empezar a dudar del orden establecido (status quo). Empezarás a mirar y oler y palpar inmundicias y aberraciones que antes te eran invisibles. Corres entonces el riesgo de llegar a sentirte incapaz de tolerar lo absurdo, lo injusto, y lo indignante.

Si se trata de literatura fantástica, corres el riesgo de empezar a usar tu mente para imaginar cosas que no existen en el mundo: cosas buenas o malas, mejores o peores, etc. Podrás imaginar que el mundo puede ser distinto: entender, ver y hacer... todo se vuelve una entre muchas formas posibles. Nada es fijo. Lo bueno y lo malo son relativos e intercambiables. Las rutas son múltiples. Los destinos, infinitos. El gran riesgo es llegar a creer que puedes imaginar un mundo distinto al gobernado por burócratas y fundamentalistas que no conciben sino UNA forma de ser, hacer, andar, sentir y pensar.

En ambos casos, corres el riesgo de ser acusado de hereje; de ser quemado, o decapitado, o exluido, o marginado, o desterrado...

Si se trata de textos vacuos, tu cabeza se vaciará. Corres el riesgo de sentirte cómodo con sólo existir, no vivir.

Y para ti, ¿qué es leer?