Sunday, August 09, 2009
Suplemento La Jornada-Educación
Monday, March 30, 2009
Ud. está aqui...

¿Qué significa "alfabetizar" o "enseñar a leer"?
Encuentra las respuestas a éstas y otras preguntas en el artículo sobre los ratones perdidos en la revista Decisio:
Tuesday, December 02, 2008
"Thanksgiving" con sabor mexicano

Pero para los paisanos en EU, siguiendo una tradición netamente mexicana, el thanksgiving no es una reunión "familiar", sino un buen pretexsto para una reunión de un montón de familias , amigos, conocidos de los amigos, colados y demás, que apretujadas en una sola casa comen, bailan, beben, platican escandalosamente y se despiden dando las respectivas gracias. En este caso, el evento tuvo lugar en la traila de Irma y Pancho (traila = tráiler = casa móvil o rodante; típica vivienda de los migrantes mexicanos en el Sureste de EU). El toque mexicano se dio desde el inicio: se citó a las 4pm, pero a las 5:40, cuando Rocío y yo llegamos derrapándonos para “no llegar tarde”, la casa aún estaba semi-vacía. Irma ahí nomás, poniendo el mantelito de plástico en la mesa plegable, y su hermano Paco, picando manzanas en la cocina, mientras los personajes chistosos de La Era del Hielo hablaban ruidosamente en la tele de plasma con sonido estéreo. “Como ya está cerca el invierno, hay que ver películas de nieve y todo eso”, señala Irma, mientras nos invita a sentarnos frente a la divertida pantalla de plasma.
La fiesta fue de traje, y poco a poco los invitados comienzan a llegar, cada uno cargando alguna vianda. Irma y Pancho, los anfitriones, pusieron el pavo, que todo mundo calificó de “enorme” y “muy rico”, y que fue una especie de donativo de Wal-Mart, pues “no me lo cobraron, creo que por un error en la caja”, aclara Irma. Rocío y yo trajimos costillas de cerdo en salsa verde, que literalmente volaron, pese a que el pavo era el que tenía alas. Más tarde llegan Enrique e Irma (a quien llamaremos Irma 2), que traen ensalada de manzana en un enorme “bowl” (tazón) que más tarde sería violentamente vaciado por manos de todas las edades. A eso de las 8pm del pavo ya sólo quedan los huesos, pero tuvo que degustarse con postres en lugar de ensaladas, pues éstas llegaron hasta después de las 9 de la noche, cuando los invitados que las traían llegaron, quizás para acentuar el toque mexicano de una fiesta que estaba citada a las 4pm. Georgina y Martín, por ejemplo, llegaron pasadas las 9, con uno de sus clásicos pasteles y un guiso de costillas en chile rojo. Finalmente, Isabel y Arturo llegan cerca de las 10pm acarreando la ensalada rusa en un recipiente del tamaño de una tina. Otros invitados, cuyos nombres quedaron en el anonimato, traen flan napolitano, refrescos, cajas de chelas en los hombros, gelatinas de colores, más ensalada de manzana con nuez y pasas, y así y asá… La barra de bebidas incluyó botellas de 2 litros de Coca Cola y Sprite, ponche con piquete, chelas, y otras bebidas espirituosas que circularon más bien en lo oscurito. El toque mexicano es evidente, sin duda, pues pese a “la peor crisis económica de la historia” (palabras del presidente electo Barack Obama), en esta reunión hay bebida, comida y baile en exceso.
Irma 2 anuncia que trae un CD con “música para bailar de principio a fin”, y aclara: “pero es mp3 y trae más de 100 cumbias, desde las viejitas de los 70s hasta las actuales”. Pancho pone el disco en su estéreo mega-potente y, al ritmo de la Cumbia de los Pobres –himno nacional de Neza-, rompemos el baile Rocío y yo, mientras al menos 30 pares de ojos y varias cámaras escanean el escenario que por el momento es sólo nuestro. A la tercera cumbia, la sala está a reventar, con parejas de baile de amplia experiencia tibiritera, como Isabel y Arturo (originarios de la colonia La Pradera, ahí por la Avenida Central), Sandra e Ismael (del mero corazón de Iztapalapa), Irma y Enrique (de Ecatepec), Irma y Pancho (Tlaxcaltecos avecinados en Naucalpan), así como parvadas de niñitas que corrían descalzas entre los pies de los danzantes. Un verdadero evento de aprendizaje, donde las generaciones jóvenes son socializados en las costumbres, valores, y mañas bailongueras de las generaciones viejas, portadoras de un bagaje cultural que se creía perdido en las calles nezenses e iztapalapenses. Pero no, en Nashville, el mero corazón de la música country, se escuchan y se bailan cumbias como Bella-belluda-belludita, Leyda, o Chambacú, con igual o mayor intensidad que en la Pantitlán y colonias aledañas.
Sin embargo, es posible que el verdadero toque mexicano se haya dado en las pláticas. Entre plato y plato, sorbo y sorbo, cumbia y cumbia, fluyen las historias y los comentarios sobre la vida y el trabajo en Estados Unidos. Irma 2 cuenta sobre su trabajo:
“Por primera vez en ocho años mi esposo no tiene trabajo. Es chirroquero (sheet-rock-ero = experto en tablaroca, material con el que se construyen las casas en EU). Pero últimamente le estaban pidiendo (instalar) 80 tablas por día… están abusando, como los americanos no quieren hacer eso. No quiso, y lo descansaron. Yo donde estoy, empacamos bolsitas de chocolate, hay que meterlas en botecitos de plástico, como para regalo de navidad. Yo estoy en la parte “lenta” de la banda, y ahí te están pidiendo empacar 700 botes al día. Pagan a 7.50 la hora, pero en un solo día sacan la producción de toda una semana, por eso no te dan horario. Te dicen, “entras a las 6am pero es hasta terminar”. Trabajas de 13 a 16 horas seguidas, con media hora para lunch. El otro día una compañera me dijo que si la cubría, mientras ella iba al baño. Le digo, bueno, pero soy nueva, a ver si puedo. Tienes que ir bien rápido, porque la banda avanza y se te acumulan las bolsitas, y hay que meterlas a los botes de plástico. Yo estaba así (Irma mueve su mano rapidísimo, como empujando algo hacia adentro de un recipiente imaginario). No me daba abasto, y eso que estoy en la parte lenta. Pero hay otra área donde la banda va bien rápido. Y ay, la gente sale con la cara como de zombi, después de 14 horas de meter y meter bolsitas sin parar, con los ojos así perdidos… Igual les pagan a los gringos y a los morenos; muchos vienen pero no duran; no aguantan, no les gusta matarse tanto por lo que pagan.”
Pancho, experto en remodelación de casas y anfitrión de la noche, va y viene, ofreciendo chelitas o ponche con piquete. De vez en vez hace una pausa para echarse una cumbia con Irma. Pero luego regresa a atender a los invitados, que en el clímax de la fiesta llegan casi a 50.
Por su parte, Ismael y Sandra, sentados literalmente en el rincón de una cantina (la cantina de la casa), están muy serios esta noche, quizás porque están a sólo dos semanas de partir hacia México, donde están sus hijos de 8 y 11 años, a quienes no han visto en 2 años y medio… Se levantan a bailar de vez en vez. En un descanso nos sentamos al lado y ellos nos platican:
“Rentábamos un departamento en Iztapalapa, pero ni lo disfrutábamos, porque estábamos todo el día en el puesto del mercado, vendiendo tortas. Nomás usábamos el departamento pa’ dormir. Así que mejor saqué un crédito pa comprar una casita allá en Ixtapaluca”, dice Sandra. “Yo ni la conozco –añade Ismael- porque ella la agarró cuando yo ya estaba acá… Nos vamos a ir en la camioneta, jalando una traila (tráiler) con nuestras cosas. Pero esta semana vamos primero a Georgia a llevar otras cosas; de ahí las mandan en cajas a San Luis Potosí, y ahí va mi cuñado a recogerlas para llevarlas al DF.”
Pasada la media noche, la gente comienza a despedirse, no sin dar las gracias a los anfitriones, y de esta manera cumplir el motivo de la velada: dar gracias –thanksgiving.
Afuera, espera el frío y una larga noche económica que en ambos lados de la frontera se ansía que termine de una vez. Pero esta noche de thanksgiving se abren nuevas preguntas: ¿A quién hay qué dar las gracias por trabajar de 13 a 16 horas diarias en EU? ¿A quién hay que agradecer por dejar de ver a tus hijos por más de dos años? ¿A quién hay que agradecer cuando de regreso en México no te den ni las gracias por haberte matado “del otro lado” para mantener a tu familia que ni siquiera podías ver? Los primeros colonos ingleses al menos les dieron las gracias a los indios nativos por darles de comer (antes de exterminarlos). Millones de familias mexicanas han sido sacrificadas en beneficio de unos cuantos… y ni las gracias… ¿Será ese el verdadero “toque mexicano” del thanksgiving?
Thursday, October 30, 2008
A mi esposa se la llevó el Señor…
La última vez que llevé mi Toyotita beige, modelo 94 al taller mecánico que me recomendó Santiago, mi amigo nicaragüense, conocí a Víctor. Originario de Sonora, Víctor tenía su taller en Nolensville, el área “Hispana” de Nashville. Santiago me había hablado muy bien de él, y no se equivocó. Víctor era un hombre alto y fuerte, en sus 50s, de manos grandes y gruesas, y experto en mecánica automotriz. Yo pensé que tendría que dejar el carro y regresar después, pero Víctor me insistió que esperara en la oficinita, donde había calefacción, unas sillas y revistas para pasar el rato. Al cabo de una hora, Víctor entra limpiándose las manos con un trapo, y me dice “ya estuvo”. Se dirige al escritorio y se sienta para hacerme la cuenta. Mientras captura mis datos en la computadora y prepara la factura, me explica lo que se le hizo al carro, pero en medio de sus frases técnicas noto la expresión nostálgica y ansiosa de sus ojos. Sin decir agua va, cambia de tema y me dice:“A mí se me fue mi esposa. Se la llevó el Señor. Acabábamos de recibir los papeles de la residencia permanente. Estuvimos 10 años prácticamente presos aquí en EU. Entonces cuando nos dieron la residencia, lo primero que dijimos fue “vámonos a Hermosillo, a ver a la familia”. Ella quería ver a su familia. Pero al poco tiempo se puso mal y la llevamos al hospital. Ahí nos dijeron que tenía cáncer de estómago. Pero ella de todos modos quiso ir a Hermosillo. Le hicieron sus primeros tratamientos y fuimos. Luego regresamos y siguió en tratamientos. Duró año y medio. Fíjate, un cáncer que te lleva en 4 meses, y ella aguantó año y medio. Mi esposa era una mujer maravillosa. Iba a los tratamientos al hospital y luego se quedaba ahí para hacer traducciones. Siguió trabajando hasta el final. Y todavía quiso ir de nuevo a Hermosillo. Se fue y está vez le dio una embolia allá. Nos avisaron y ahí nos fuimos todos, legales e ilegales, todos. Ahí se quedó mi esposa. Eso fue hace un año.
Yo vendía la publicidad de tres revistas de turismo en México. Manejé eso por varios años. Pero la economía se cayó y se fue todo para abajo. En 1994, cuando la crisis económica, quebraron las revistas. Yo todavía me quedé con una, pero al final la vendí. Luego hice el diseño del periódico del Tec de Monterrey. Pero también afectó la economía y todo se cayó. Yo me vine en 1995, después de esa crisis.”
Con voz a veces entrecortada y a veces animada, Víctor siguió platicándome sobre sus hijos e hijas ya grandes e independientes, sobre los planes que había hecho con su esposa, y sobre su nueva incertidumbre sobre regresar a Hermosillo o no… “Quizás me voy a Arizona, al menos ahí quedo cerca de Sonora". Yo le platiqué de mi hija, de mi familia, de mis dudas y dificultades para reencontrar un camino. Le comenté que yo estaba en la universidad, que hacía historias de vida, y de inmediato comentó lo que muchos me han dicho: “uy, nomás con mi historia haces un libro”. No se lo pedí, pero me quedé con las ganas de regresar a entrevistarlo, con mi grabadorcita. Quería también tomarle fotos haciendo su trabajo de mecánico, que tanto me significaba porque mi hermano mayor fue mecánico y yo su “chalán” por varios años. Me levanté, le agradecí el compartir su historia conmigo, pagué la cuenta y me fui. Tiempo después regresé a su taller, a pedirle que me contara más de su historia. Pero no lo encontré. Uno de sus compañeros me dijo: “le vendió todo al árabe (el otro dueño y socio del taller) y se fue. No dijo a dónde”.
Tal vez se fue a México. O quizás a Arizona. Pero ante la “peor crisis económica de la historia”, que hoy se nos anuncia, pienso que Víctor camina por ahí, en busca de su esposa.
grehz ... Oct/2008
grehz@yahoo.com
Saturday, October 11, 2008
Saturday, May 17, 2008
Respuestas de lectores a... ¿Se puede leer sin escribir?
From: Gicela gicel@IXP.net
Subject: My comment (GREGORIO'S BLOG)
Date: Monday, June 9, 2008, 2:29 PM
God, it is a huge topic or I would say 'problem'. What Gregorio calls Fantasy is completely true, we are not taught to write, and I think that the worst thing is the fact that we, as Mexicans, are not aware of it. It is like if we were sleeping from ementary to high school. And I say high school because when we enter university, if our teachers ask us to write something we are in shock, we realize that we can not do that. That was my experience, and now as a teacher, I see that students have a hard time trying to write what they think! Even a small paragraph. My last LEMO students, who were in the fifth term, were not able to write a short article, so I started thinking why??? That is why I want to write my essay about it.
I think that one of the reasons is: The System. It was designed to have the country in a "deep sleep" since we are not taught to think, to analyze, to debate, to express and write our opinions, just as Greogorio states. Teachers in
Date: Tue, 20 Feb 2007 14:37:54 -0600 (CST)
From: “margarita castillo"
Subject: historia y narraciones coatepecanas
To:
Maestro Gregorio Hernández:
Conocí sus artículos a través de
Además de lo anterior, por este medio me dirijo a usted solicitándole su apoyo. A finales de los noventa realicé un trabajo de investigación sobre Historia Local y Literatura Tradicional y Popular sobre el pueblo en el que vivo (Las Lomas, municipio de Coatepec, Ver.), obtuve un financiamiento del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias para la publicación del mismo; fue así como en 2001 salió a la luz el libro Ecos del cafetal... (Si usted gusta, puede hallar los datos al respecto en el buscador google "Margarita Castillo León. Ecos del cafetal".) Muchos miembros de mi pueblo colaboraron aportando datos e información; yo sólo fui la "traductora" del dato oral al escrito, por eso considero que en el libro somos muchos los coautores, desde el viejo campesino que rememora sus años mozos y con ellos la grandeza de la etapa latifundista que en nuestro Estado se extendió hasta alrededor de 1932; hasta los niños que, después de conocer los relatos que hasta hace algunos años se contaban en las sobremesas, realizaron dibujos para ilustrar el libro. El libro se agotó prontamente, y esta es la fecha en que no he podido obtener un peso para la reedición. Cuento con nuevo material narrativo, ya que muchos de mis informantes, al ver su palabra escrita, se han dado cuenta de la importancia de la misma y de su valor histórico. Tengo también otro proyecto (igual: cero centavos), para realizar un compendio de historia local dirigido a niños de primaria mediante el cual conozcan sus orígenes, es decir, su historia local. La verdad es que ya me cansé de tocar puertas, redactar oficios y hasta visitar políticos buscando financiamiento; por ello aludo a su sensibilidad, pidiéndole como favor me pudiera usted contactar con alguna asociación que apoye este tipo de trabajos. En archivos adjuntos agrego mayores especificaciones sobre los trabajos en cuestión. Agradezco su atención y quedo en espera de su respuesta. Gracias.
Margarita Castillo León
Subject: felicitaciones por su artículo publicado en la Jornada
Date: Thu, 22 Apr 2004 02:16:33 -0700 (PDT)
To: grehz@berkeley.edu
Doctor Gregorio Hernández Z.
Recién leí su artículo "¿Se puede leer sin escribir?" aparecido en un suplemento del periódico La jornada y desde mi posición de maestra de primaria en un turno, y de secundaria (de la materia de español) en otro, no puedo más que estar de acuerdo con usted. Lamentablemente ésa es nuestra triste realidad.Lamentablemente los maestros, que debiéramos contribuir a que los niños y jóvenes se adueñaran de estas dos importantes herramientas, leer y escribir, somos el ejemplo andando de ese viejo refrán "candil de la calle y oscuridad de su casa". Lo pregonamos, nos desgarramos las vestiduras. Pero ni leemos ni escribimos como una necesidad personal. Muchas veces, ni como herramienta de trabajo.Tengo muchas anécdotas al respecto.Y desde luegono somos los únicos culpables.
Bueno, yo lo felicito por su trabajo, es un gusto saber que hay gente ocupada al respecto de lo que yo todos los días palpo como problemática. Dentro de la bibliografía que usted cita hay libros que conozco bien. Pero me llamó la atención uno que es de su autoría. Me refiero al libro "Qué leen y escriben los adolescentes en la escuela secundaria?". Me gustaría leerlo. Yo vivo en la ciudad de Colima, capital del estado del mismo nombre. Como usted bien se imaginará, no hay muchas librerías y las pocas que existen no lo tienen en existencia. Si usted pudiera darme alguna dirección electrónica donde pedirlo por este medio. O bien, me queda cerca la ciudad de Guadalajara y voy con alguna frecuencia. Ahí hay mayor oferta en librerías. Que usted me orientara al respecto.
Me despido agradeciéndole la atención y le reitero mis felicitaciones.
Atentamente:
Profra. Patricia García Novela
From: sergiomontesgarcia
Subject: ¿se puede leer sin escribir?
Date: Mon, 24 May 2004 19:48:43 -0500
Gregorio Hernández Zamora:
Con mucho gusto leí tu artículo ¿Se puede leer sin escribir? publicado en La Jornada y me gustaría incluirlo en una antología de lecturas mexicanas sobre educación que estoy elaborando para alumnos de la carrera de Pedagogía de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán. Si das tu autorización para ello, me gustaría recibir algunos datos biográficos tuyos tales como: lugar y fecha de nacimiento (día, mes, año), obra publicada, etc.
Te saluda afectuosamente Sergio Montes García, profesor de carrera de la UNAM
From: misael murillo
Estimado señor Hernandez:
Despues de leer atentamente su articulo, aparecido en el suplemento Masiosare con fecha de 18 de abril de este año, quisiera hacer algunas precisiones, emitir algunas opiniones personales y, en la medida de lo posible, entablar un dialogo con usted, lejos de un medio de comunicación que, según sus propias palabras, cuenta con lectores pero supongo contara con pocas reacciones a lo que usted escribe, dado que no sabemos escribir.
Para comenzar me presento: soy un estudiante que habita en Francia desde hace casi cuatro años, el tema de mis estudios no esta en el area humanistica, sino en el de la ingenieria. Esto tal vez ponga en evidencia mi escasa cultura y no digamos mi capacidad para escribir, puesto que yo soy producto no solo de ese sistema educativo que usted critica sino de un medio socioeconomico poco propicio para desarrollar ese tipo de habilidades. Con todo, me decidi a escribirle esto antes de que se me vaya la inspiracion y me falte el tiempo para hacerlo.
De usted no se si vivio y fue educado en Mexico ni cual es su profesion ni el puesto que ocupa en Berkeley. De las referencias citadas concluyo que usted esta en alguna rama de las ciencias humanas (aunque que ciencia no lo es ?), pero es tan extenso ese campo que no perdere el tiempo adivinando. Lo que si queda claro es que usted si sabe escribir y para mi seria interesante saber como aprendio. Claro esta que, si fue en otro lugar que no sea Mexico, efectivamente usted experimento un mejor sistema educativo ; pero si fue en Mexico quisiera saber donde y con quienes estudio o si fue por cuenta propia.
No vaya usted a pensar que defiendo a ultranza nuestro sistema educativo. No. Sin embargo, todos los intelectuales mexicanos han pasado al menos una parte de su vida en el y creo que los resultados hablan por si solos. Por cierto, cuando digo intelectuales uso un termino bastante amplio y no lo uso solo para personas como Poniatowska o Monsivais.
Evidentemente, nuestro sistema educativo tiene fallas y muy serias. No es esta carta el medio para extenderme en las criticas pero señalare algunas fallas de las que puedo hablar (creo que coincidiremos en algunas). La mas grave (mas aun que la que usted señala) es que en la enseñanza publica no se nos enseña a pensar ni a ser criticos ni a tener iniciativa propia. En mi modo de ver, ese entrenamiento, ese condicionamiento si usted quiere, es de donde derivan todos las demas deficiencias. Hemos aprendido recetas que hay que repetir de memoria. De ahí que los intelectuales mexicanos merezcan aun mas mi admiracion, aunque cabria pensar que no estuvieron en escuelas publicas, cosa que ignoro y que no resuelve el problema fundamental ya que la verdadera educacion se lleva a cabo en los hogares de cada estudiante, no solamente en las aulas. Debemos suponer que los autores, como usted les llama, tuvieron condiciones socio-economico-familiares favorables para desarrollar el talento que ahora nos sorprende en sus obras.
Habiendo aclarado esto, le ruego que no pierda de vista un detalle muy importante en este tema, « las letras no entran cuando se tiene hambre ». Yo no conozco las realidades de otros paises como los que usted cita, pero en Mexico los niños de medios desfavorecidos tienen deficiencias nutricionales que hay que cubrir para despues darles la instrucción que necesitan. Le aseguro que no se puede rendir como se debe en la escuela cuando en el estomago se tiene un pan y un poco de café negro (o a veces nada).
Ahora bien, los medios de comunicación juegan un papel fundamental en la construccion de todo este caos educativo. Cuantas horas pasan los niños, los adolescentes (y aun los adultos) frente al televisor? Cual es la oferta de las grandes cadenas de television, radio y prensa escrita ? Quien lee periodicos y que tipo de periodicos? Quien es mas eficaz « educando » al niño y al adolescente? los maestros o la television ? Bueno, creo que cada respuesta merece si no un libro, un extenso ensayo. Tal vez ya lo hayan escrito algunos de los autores que usted cita.
Dentro del panorama que le pinto, es posible que la oferta de leer durante el trayecto en el metro (en la ciudad de Mexico) sea un paliativo mas bien inutil, pero creame que en muchos lugares del pais no hay bibliotecas ni librerias . Yo creo que para aprender a escribir hay que leer tambien. Al leer dan ganas de escribir. Al leer nacen ideas, imágenes, identificaciones, desacuerdos, etc. Creame, eso tambien impulsa a escribir.
Los gringos (con los que usted comparte el sitio de trabajo según su direccion electronica) tienen una pesima reputacion. Ahora ni siquiera hacen falta ejercitos de ocupacion como usted apunta, la colonizacion economica y cultural es mucho mas eficiente, porque es silenciosa y progresiva ; aunque no me queda claro que ese sea el fin de los gringos que ocupan paises dado que a ellos no les importa la cultura de otros pueblos sino sus recursos naturales, asi que esa cultura puede quedar incolume, si no les estorba a sus oleoductos. En el caso de nuestros conquistadores el fanatismo religioso jugo un papel crucial en esos actos de fe y furia iconoclasta de los que usted habla. Ademas, no existia una lengua escrita como tal en el Mexico precolombino asi que el pueblo llano no escribia, los tlacuilos eran los unicos que desempeñaban esa labor, lo que reinaba entre la gente comun era la tradicion oral, de ninguna manera despreciable, aunque pierda la precision de una obra escrita. Por otro lado, hasta donde yo se, con todo y la destruccion ya conocida, los indigenas nunca fueron del todo dominados, a pesar de haber perdido los registros representados por los codices. Pero de esto usted sabe mas.
Sobre los gringos, no estoy tan seguro que no les interese la cultura. El éxito de sus empresas (McDonalds, Coca-Cola, etc.) en Asia, América Latina y Africa es impensable sin la invasión ideológica y Africa es impensable sin la invasion cultural. El dom cultura de sus programas de TV y de sus películas hollywoodenses (en México más del 90% de las películas que se exhiben en cines comerciales son de Hollywood). Y el éxito de sus productos culturales (cine, TV, etc.) es impensable sin el desmantelamiento de los productos culturales nativos; ¿les interesa o no entonces la cultura de los paises que invaden? Yo creo que la opresion de la que usted habla es un fenomeno que se da en la mayoria de los paises conquistados o colonizados, ya sea de facto o economicamente. Hay ejemplos de otros que se niegan a entrar al aro occidental y que son vistos por los paises libres (al decir de los gringos) como peligrosos, amenazantes,o al menos primitivos e incivilizados. Ejemplos ?los paises musulmanes (no occidentalizados), muchos paises africanos, asiaticos y lo pueblos nativos de todos los paises. Ignoro si todos los pueblos nativos tienen un registro escrito que les permita guardar tradiciones pero creo que en muchos de ellos la tradicion oral es muy importante. Ademas, en los paises musulmanes tradicionalistas un solo libro como el Coran representa la literatura basica e indispensable y no les hace falta leer ni escribir si no esta relacionado con el Coran. Sin embargo, esos paises tienen identidad, historia y tradicion, aun si pueden ser cuestionables (lo cual no justifica invasiones armadas).
Estoy de acuerdo con lo que dice de leer a los grandes autores. Yo creo que mas bien se trata de comprender a esos autores. Si uno lee un libro al año pero bien entendido, vale mas que leer mal cinco. Nadie esta obligado a redactar un ensayo o critica de cada libro que lee, ni es necesario. De la lectura queda mucho en nosotros y de nosotros depende el reflejarlo de alguna manera en nuestra vida, lo importante es que con cada libro que leemos cambiamos (espero mejoremos).
Como bien dice usted, ese ejercicio de lectura, critica, argumentacion y conclusion seria bueno en las escuelas mexicanas pero no estoy seguro que los maestros actuales esten capacitados para ello. Ademas, en mi opinion en ningun pais todos los lectores son criticos literarios y los unicos que estan capacitados para ello son los que se prepararon para este fin o los que tienen ese talento especial. Por supuesto, este talento debe cultivarse constantemente.
En relacion a la ultima parte de su articulo, si usted quiere decir que Marcos es una abstraccion de todos los indigenas mexicanos, me temo que esta usted simlplificando un fenomeno mas complejo que saber o no escribir. De lo que usted ironicamente escribe sobre dos grupos de paises los consumidores y los creadores la diferencia no resulta muy clara. Según usted hay que seguir el ejemplo (cultural) de paises como Japon, Corea del sur y Cuba. De verdad cree usted que esos paises son el paraiso en el que todo mundo es critico, analitico y escribe como si no hubiera hecho otra cosa en su vida ? Supongo que no han sido contaminados por la estupidez gringa como para ser automatas que obedecen y trabajan.
Señor Hernandez : no todos los problemas (aun los culturales) se resuelven aprendiendo a escribir como usted afirma, el mismo Monsivais se declara como aspirante a buen lector antes que escritor. En mi opinion lo primero es apagar la television, lo segundo es aprender a leer y a ser critico con lo que se lee, con lo que se escucha y con lo que se ve y lo tercero es revivir el arte de la conversacion. Si uno aprende a reflexionar, a escuchar, a digerir informacion, a utilizarla como se debe y sobre todo uno pone honestidad y dedicacion en lo que hace, estoy seguro de que el camino hacia la libertad de la que usted habla estara bastante mas despejado. Los textos escritos por los profesionales u oficiosos seran lo de menos, porque todos seremos capaces de reescribir una historia manipulada o falseada, un texto superficial o confuso y una novela incomprensible y pretenciosa.
Disculpe por la falta de acentos pero no quise perder mucho tiempo en la revision ortografica.
Saludos
LABORATOIRE D'INGENIERIE DES PROCEDES ET DE L'ENVIRONNEMENT
DEPARTEMENT DE GENIE DES PROCEDES INDUSTRIELS
INSA TOULOUSE
From: "MARIO HUGO NEPOTE"
MI MUY ESTIMADO GREGORIO HERNÁNDEZ ZAMORA:
Leí su artículo ¿Se puede leer sin escribir? en el suplemento Masiosare del periódico La Jornada el domingo 18 de abril de este 2004.
Permítame comentarle que comparto totalmente sus opiniones y afirmaciones manifestadas en esa investigación sobre la defiiciente política educativa en México. Creo que en muchos años es uno de los mejores trabajos que expresa con toda claridad tanta basura que existe en torno a la llamada "promoción de la lectura".
Déjeme decirle que soy periodista en Guadalajara, Jalisco, México y además maestro en una de las escuelas preparatorias de la Universidad de Guadalajara. Estudié letras e imparto precisamente las materias de Literatura y de Taller de Expresión Escrita y Creación Literaria. En otro de los espacios de la U de G, el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías, trabajo también con un grupo de primer semestre de las carretas técnicas la materia de Redacción Técnica.
Si tiene Ud. tiempo me gustaría continuar este contacto para hacerle saber algunos procedimientos que recientemente he utilizado con la finalidad de avanzar en este mundo de la docencia de la escritura.
Llevó una experiencia de 16 años en la Escuela Preparatoria 7 de la U de G. A partir del segundo semestre del 2002 pido a los alumnos, como trabajo final del Taller de Expresión Escrita la presentación de un libro integrado por 15 artículos (cada uno de ellos con una extensión mínima de 600 palabras), encuadernado, con índice y prólogo escrito por el mismo alumno. Es decir, cada estudiante presenta su propio libro. Los 15 temas se los señalo al inicio del curso. Se trata principalmente que hablen de lo que han experimentado y vivido: la mejor fiesta a la que han asistido, su vida deportiva, la ocasión en que emplearon por primera vez palabras altisonantes, el reporte de asistir a una conferencia desarrollada en alguna institución cultural, la exposición de sus gustos musicales personales, la historia o biografía de alguno de sus abuelos, la crónica de algún accidente personal, familiar o de alguna amistad, el retrato escrito de alguna m ascota, etc, etc.
En casi 2 años he reunido más de 200 trabajos. Creo que ese es el camino para educar a personas libres, como Ud. lo expresa en su artículo del reciente domingo.
A su respectivo libro, cada alumno le agrega además el título que elija y le agrega la información pertinente en la página legal.
Hay sólo un punto en el que disiento con Ud. en lo expresado en su investigación. Me refiero a que indica que "hacia el bachillerato, se les pedirían "trabajos" sin explicar qué cosa en un trabajo; sin mostrarles trabajos modelo; y por supuesto sin acompañarlos en la delimitación del tema o la redacción del escrito".
No les muestro "trabajos modelo" pero les proporciono algunos criterios como concisión, claridad, cortesía y corrección para la entrega de sus respectivos escritos. Les pido también que trabajen directamente en los teclados de computadora y descubro grandes limitaciones por la falta de familiaridad al escritibir. Le señalo los temas y les pido que ellos descubran con la lectura por iniciativa propia de sus modelos. Esto funciona con alumnos que tienen el gusto por la lectura y el interés por la escritura. Con la gran mayoría no me ha funcionado.
En fin, me gustaría seguir comentando con Ud. todos estos aspectos. Sólo deseo informarle que por lo general los grupos con que trabajo esas materias, un sólo semestre (el último de la educación media superior) estan integrados por un mínimo de 40 personas y en ocasiones llega a 60 alumnos. El hecho de hablar en lo particular con uno de ellos sobre problemas de ortografía (casos muy abundantes), sintaxis, coherencia, etc, provoca que el resto del grupo se dedique a platicar, conversar y hasta hacer desmadre. No respetan la clase porque no les interesa la materia ya que no la eligieron sino que se las impone el plan de estudios.
Desde Guadalajara, reciba un cordial abrazo y un tequilero saludo.
Mario Hugo Nepote
From: gustavo.villanueva@transport.alstom.com
Gregorio:
He leído con mucho interés lo publicado ayer en la Jornada y anteriormente ¿Quién define lo que es leer? Con respecto a ¿Se puede leer sin escribir?, pienso que con el correo electrónico estamos desperdiciando la gran oportunidad de escribir. Es decir, que la mayoría de las veces nos limitamos a reenviar los chistes o imágenes que otros envían y rara vez le dedicamos algunas líneas al destinatario para platicarle un poco de nosotros. Lo que señalas respecto a la forma en que los profesores nos evalúan, poniendo énfasis en los márgenes y todas ésas formas que a final de cuentas no son lo primordial me ha puesto a pensar en tantas cosas, en todos los años que dedica uno a limitarse a repetir fechas o nombres o planas completas de no sé qué tantas cosas y muy poco tiempo a tratar de explicar por nosotros mismos algo que hayamos visto o leído o de encontrarle sentido a los hechos de la historia. Aquí un paréntesis: respecto a las formas es muy curioso cómo a José Saramago sí que se le permite escribir sin los guiones que marcan el turno de hablar de cada personaje de sus novelas, pero si lo hubiera hecho un alumno de secundaria o preparatoria, con sólo ver ésa tremenda omisión seguramente habría sido reprobado. El otro punto que me gustó fue lo que mencionas acerca de imponer modelos de identidad, lo cual veo mucho en los libros de superación personal y también en algunos otros, donde nos explican los cuatro o cinco pasos o reglas a seguir para ser "exitosos” o "felices". Gracias por dedicar tu capacidad de observación y entendimiento para que algunos otros podamos reflexionar sobre este tipo de temas. Me gusta tu estilo de escribir, por que justamente no te colocas, como lo hacen algunos otros, en el papel de dirigir nuestra lectura y nuestra mente exclusivamente a lo que los "grandes" autores publican. Pero tampoco nos dices no los lean, tu invitación es más a pensar, a decidir por nosotros mismos, tal vez en ése rencuentro, encontremos la llave de tantas otras cosas.
Quedaré en espera de seguir leyéndote.
Un saludo afectuoso
From: "LUIS GERARDO"
Subject: solicitud de artículo
Date: Thu, 22 Apr 2004 21:31:22 +0000
To: grehz@berkeley.edu
Lemios con agrado su ar´ticulo "Se puede leer sin escribir? publicado en La Jornada. Nostors edutamos una revista para maestros en el estado de Veracruz, México. Es un proyecto de docentes frente agrupo preocupados por la educación que se imparte. Nos interesa publicar su texto ¿Estaría Ud. dispuesto a autorizar su publicación ?
Mucho Agrederé su respuesta.
ATT
Luis Gerardo Martínez
Dirección General.
From: "Leticia Salgado"
Subject: felilcitación
Date: Mon, 19 Apr 2004 17:32:34 -0500
To: grehz@berkeley.edu
Gregorio, me es grato saludarlo y felicitarlo, por su artículo titulado: "¿Se puede leer sin escribir?", publicado ayer domingo en el periódico La Jornada, nunca le había escrito a nadie para felilcitarlo, pero en esta vez, la lectura del artículo mencionado, hizo gran mella en mí, debido a lo que actualmente estoy viviendo y que sin expresarlo tan perfectamente como usted, ya lo había pensado. Estoy estudiando la carrera de Lic. en Sociología en la UNAM, y como hacía muchos años que no estudiaba, se me ha dificultado el hacer los ensayos correspondientes a las materias que estoy cursando, siempre he leído mucho, pero no había escrito casi nunca y ahora con su oublicación me di cuenta que nadie me enseño a escribir y veo que a mis hijos tampoco.
Bueno, ya no lo distraigo de sus ocupaciones y gracias por leer este mensaje, de nuevo felicidades
Leticia Salgado
Respuestas de lectores a... Las mentiras sobre la lectura
Asunto: Felicitación
Para: grehz@yahoo.com
He leído con mucho interés el ensayo publicado el día de hoy en el suplemento "Masiosare" de
JUAN DOMINGO ARGÜELLES.
De: Rosaura Hernandez (profesora de la UNAM)
Para: grehz@yahoo.com
Asunto: lectura
Date: Tue, 13 May 2003 11:16:44 -0500
Tuve la suerte de leer su interesante articulo del domingo 4 de mayo en
Actuamlente soy profesora de redacción en
Reciba un saludo
Rosaura Hernández
Date: Fri, 23 May 2003 11:42:07 -0500 (CDT)
From: "TORRES
To: grehz@yahoo.com
Subject: Saludos
Reciba mi admiración y mi amistad.
vicente fco torres
Date: Sat, 03 May 2003 22:33:25 -0500
From: "José_Ramón__Corona_Ojeda"
Subject: Comentario_sobre_tu_artículo
To: grehz@yahoo.com
Estimado Gregorio:
Acabo de leer tu artículo titulado: Las mentiras sobre la lectura, en el que he encontrado muchas similitudes con mis reflexiones sobre el tema. Actualmente soy propietario de
Desde hace años he considerado que los oradores de
Me identifico con el tratamiento que le das a las situaciones de las dos lectoras que analizas en tu texto y al concepto de "lectores sociales".
Me parece excelente el último párrafo de tu artículo.
Gracias a que tengo la posibilidad de ojear y hojear muchos libros, me frustro al no encontrar libros que ayuden a Paty a mejorar su situación. Que no haya libros dirigidos a ella. Hay una enormidad de títulos encaminado a sublimar la literatura, a explotarla hasta casi llegar al límite de sus posibilidades como arte, pero nada, o casi nada que le puedan ayudar a Paty a construir una mejor vida.
Por favor continúa con tu investigación.
Un cordial saludo:
José Ramón Corona Ojeda.
To: grehz@yahoo.com
From: "Ricardo Sosa"
Subject: La_situación
Date: Sun, 04 May 2003 20:2
Que tal Gregorio Hernández, leí tus artículos en
Quisiera preguntarte más al respecto del punto quizá fundamental de tu investigación: la lectura convencionalmente vista como "proceso individual y asocial". Verás, soy estudiante de doctorado en la fac de Arquitectura de
Gracias de antemano,
Ricardo Sosa
PhD candidate, 3rd year
Key Centre of Design Computing and Cognition
Faculty of Architecture,
From: "sergio avalos"
To:
Subject: comentarios sobre la lectura
Date: Sun, 25 May 2003 15:50:25 +0000
Estimado Señor:
He leído con atención sus dos artículos publicados en Masiosare y me permito escribirle para compartir con usted algunas reflexiones sobre el tema de la lectura en México. Es obvio que mi carta no tine aspiración científica alguna pues me apoyo esencialmente en experiencias personales y en algunas lecturas y quisiera, antes que todo, precisarle algunos datos sobre mi persona:
Soy editor de revistas cientificas originario del estado de Tabasco pero resido (por razones largas de explicar), en Francia desde hace 10 años. Mantengo a mi familia con mi trabajo en el sector privado y no tengo nexo alguno con las autoridades culturales mexicanas en este país ni en México. Mis abuelos paternos eran agricultores y mi padre puso un pie en la universidad pasados sus treinta porque siempre tuvo que trabajar: primero para permitir que sus hermanos menores estudiaran y luego para mantenernos a mi madre y a mi. Mi madre solo estudió hasta la secundaria. Mi padre, a pesar de haber hecho estudios universitarios, no es un “lector” o al menos no lo es de acuerdo a los cánones establecidos. Es decir, no es alguien que lea por gusto “autores trascendentes”. Es, sin embargo, alguien que lee muchisimo pues devora al menos dos periódicos por día. Y me consta que los lee de A a Z. En mi casa, siempre hubieron y hay muchos libros porque una hermana de mi madre se casó con un editor y siempre nos enviaban cientos de libros, preciso que mis padres viven en un barrio popular de un pueblo perdido en el fondo de Tabasco. Mi hermana y yo tuvimos la misma educación y las mismas oportunidades, ella es abogada y sólo lee por obligación y ese ha sido el caso desde siempre. Yo soy un devorador de todo texto que cae en mis manos y de niño fui asiduo lector de Kalimán, Santo, Aguila solitaria, El hombre araña y demás héroes y en la peluquería aprovechaba para aventarme El libro vaquero, Duda y hasta hojear el Alarma. Esto no me impidió leer versiones infantiles de
¿Por qué yo me convertí en lector y mi hermana no?
Me atrevería a afirmar que en nuestro caso los rumbos tomados dependieron de los “encuentros” y estímulos recibidos en la adolescencia. Me explico: mientras mi hermana siguió un camino digamos natural con amigas que sólo leían Eres etc. yo crucé en una secundaria federal el camino de otros jóvenes, hijos de obreros petroleros (gentes que viven al día), pero que adoraban leer y que asistían regularmente a un taller literario. Ahí empezó todo para mí, fue entonces que me di cuenta del tesoro que tenía en casa y que permanecía ampliamente subexplotado.
Y aquí me desvío un poco para hablarle de estos jóvenes hijos de obreros a quienes llamaré “C” y “F”, pero que existen y continúan siendo excelentes lectores. “C” y “F”, cuya familia no es originaria de Tabasco, decidieron irse al DF. “C” entró a estudiar letras en
Esta suerte de introducción me era necesaria para decirle que estoy de acuerdo con usted en que no es cierto de que en México no se lea. Amén de que las gentes que leen la llamada “literatura barata” lo hacen igualmente por simple gusto y por interés. Donde ya no estoy de acuerdo es en querer oponer de forma maniquea a los (llamémosles) “lectores según los cánones” y a los “lectores populares”. Considerando, sin mostrar los matices, que los primeros vienen necesariamente de las clases económicamente privilegiadas y los segundos de las clases más pobres. Y en este sentido me permito enumerar y explicar brevemente algunas de mis observaciones con las que probablemente estará usted de acuerdo:
1. El tener padres universitarios y/o el ser universitario no es garantía de nada en materia de lectura. Conozco muchísimas personas que detentan los títulos universitarios más diversos y que son incapaces de leer/entender un texto decentemente (ya no hablemos de leer en voz alta). ¿Cómo le hicieron? Vaya usted a saber!!!!!!!
2. El venir de un medio económicamente privilegiado tampoco asegura una sólida cultura literaria, al contrario. Al menos en Tabasco las clases ricas son de una incultura que da miedo y los “honorables” miembros del dizque Colegio de Escritores no leen pero ni en defensa propia. Y aquí en París he tenido oportunidad de observar el vedetismo y la terrible ignorancia ( que aunada al esnobismo y la petulancia son un cóctel explosivo), de los juniors de diferentes estados de la república e incluso del DF. Es verdaderamente patético.
3. Y es que las clases privilegiadas han tenido un acceso fácil a la educación y a los libros pero me queda claro que poder leer no es lo mismo que saber leer. En la lectura entran en juego tantos factores (anímicos, psicológicos, experiencias etc.), que nunca se lee o se relee un texto de la misma manera. Abundan los profesores universitarios que no saben leer. Y, a propósito, preguntó usted, a los profesores de secundaria, si habían leído El Quijote,
4. Es en efecto clasista decir que sólo quienes leen autores “trascendentes” son lectores pero, es acaso la pobreza una razón para negar el acceso de otro tipo de textos a los “no lectores”. Creo que muchas de esas personas que hoy sólo leen revistas, ”hojas”, panfletos, cómics etc. son perfectamente capaces de leer y disfrutar otro tipo de lecturas y apreciar una no implica excluir la otra pero a) les tienen miedo o respeto a los libros “culturales” porque se les ha hecho creer que son incomprensibles para el común de los mortales, b) Les son inaccesibles por su elevado precio o simplemente inaccesibles punto.
5. En México al libro se le teme y se le desprecia a la vez. El libro es un mito. Por un lado se alaba a las personas medianamente cultivadas o “leídas” y por el otro es común que en las familias (a menudo independientemente de la posición económica), se mande por las cocas o las tortillas a quien está leyendo porque “no está haciendo nada”
6. Yo creo que la lectura individual o colectiva es un placer, un gozo, que se trate de leer Dostoyevski, Eres o Letras Libres y por lo mismo:
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No pretendo, ni por asomo, agotar un tema que puede ser abordado desde una multitud de aspectos. Pretendo, unicamente, ampliar el debate.
Termino cmentándole que en Francia, país más politizado y con mejores niveles que México, existen problemas muy similares. Hay sin embargo, asociaciones como ACCES (Asociación Cultural Contra
Por ùltimo, quisiera pedirle que me permita leer su tesis o sus avances pues el tema me interesa muchisimo. De antemano gracias.
Espero, senor Hernàndez, que este sea el primer paso de un prolifico diàlogo.
Reciba un afectuoso saludo.
Sergio Avalos
1, rue Charpy
94000 Créteil
France
Tél.: 01 42 07 28 76
e-mail: avalos32@hotmail.com
Friday, April 18, 2008
Textos de grehz en internet...
- 2008: Leer para no permanecer en silencio
- 2008: La RES y la maquila de libros de texto
- 2007: Lectura y poder simbólico
- 2006: Las firmas de Masiosare
- 2006: ENL ¿Hacia un país de lectores?
- 2004: ¿Se puede leer sin escribir?
- 2004: Pobres pero leidos
- 2003: Puerta de entrada a la cultura escrita
- 2003: Las mentiras sobre la lectura
- 2002: ¿Quién define lo que es leer?
... otros vendrán después
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