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Thursday, May 27, 2010

Palabras jabonosas

Estimados lectores:

Hace tiempo que no posteo (postear = escribir notitas en un blog), y eso me provoca culpa. Como no soy católico, apostólico y romano, carezco del recurso de ir y confesarme para quitarme esta culpa de encima. ¿Qué hacer? Se me ocurre escribir lo que pasa en mi estrecho alrededor en este preciso momento, aunque esté desprovisto de toda significación sociopolítica, educativa, histórica, filosófica o poética. Hágase entonces por la mera necesidad egoista, personal y terapéutica de lavar con palabras jabonosas la culpa de no postear con la frecuencia debida.

Lo primero es tomar la materia prima, o sea las letras, que en este caso están pintadas sobre las teclas negras y un poco calientes del teclado de esta HP. Pero no quiero pisarlas, como si fueran gallinas; prefiero agarrar un pincel que tengo aquí en mi cabeza y mezclarlas como si estuviesen en una paleta de pintor. Así, un poco de consonantes, algunos signos de puntuación, y las indispensables vocales. Se pueden hacer distintas combinaciones y formar verbos, adjetivos y preposiciones más o menos coloridas. Con el pincel se toma una pizquita de cada montoncito y... a pintar en este pequeño lienzo virtual:

El espejo de marco repujado golpetea contra la pared, movido por el viento que sopla a través de la ventana. Afuera la gris silueta del Ajusco sirve de fondo a una vieja antena de televisión, de las de tiritas, no de las parabólicas. El cielo lleva puesto su vestido gris-azuloso con encajes de rumor de ciudad a punto de ir a dormir. Se oyen claxonazos rojizos, motores verdosos, voces de colores apagados, zumbidos apastelados, ladridos que apenas dan un tono ligeramente beige, pajarillos que suenan a tierra siena, gotas que golpean con un fuerte tono magenta, pasos de gente al final del día, algo descoloridos pero brillantes de alegría por el regreso a casa.

Y así... pintando un cuadro de coloridos sonidos del ocaso, termino este pequeño post. Lo pongo a secar al pie de esta ventanita y me voy tranquilo y sin culpas.

Hasta pronto!

Monday, April 12, 2010

Palabras de Arena...

Wordle: palabras de arena
Da clic para ir a la Nube

¡Palabras de Arena llega a Toluca!

Va esta Nube de Palabras como señal de bienvenida a Palabras de Arena, colectivo de Ciudad Juárez, ahora avecindado en Toluca, muy cerca del Ombligo de la Luna.

¿Quieres saber qué es Palabras de Arena?
LEE:

La lucha que no debiera ser
(Ivonne R leyendo con niños en la plaza de Toluca)

Thursday, August 20, 2009

Hablando BIEN de México

I

Caminaba con Roco por los andadores de la unidad habitacional, en busca de un lugar para que hiciera sus necesidades vitales, cuando una mujer se acerca en sentido contrario y me interpela. Parecía de unos 33 años, y vestía chamarra y pantalón de mezclilla. Su cabello era largo, ondulado y de un color claro que no supe si era natural.


— Perdone…

Pensé que me iba a preguntar por una dirección o la ubicación de algún edificio, pues esto es común donde vivo, dado que no hay mapas ni orden aparente en la disposición de los edificios.

— Bbbbuenos días…

— Buenos días -contesté

De inmediato noté que sus ojos clamaban por decir algo, pero sus palabras chocaban en los labios trémulos y apretados. Su ceño comenzó a fruncirse.

— ¿Dddd… de casualidad no conoce a alguien que necesite que le hagan limpieza, o lavar ropa, o algo así?

Sus manos comenzaron a tallarse una a la otra, como si estuviese lavando trastes.

— Mmmm…

Buscaba yo las palabras para contestarle cuando su rostro, radiante como la mañana, se nubló y sus ojos anunciaron lluvia.

— Es que me acaban de despedir de mi trabajo y mi hijo tiene que ir a la escuela… ¿Usted sabe si alguien necesita una persona para ayudar? Necesito trabajo. ¡Me urge un trabajo!

— No he escuchado por aquí que alguien busque (lo cual era cierto)

Con las lágrimas ya rodando y evidentemente trastornada, su voz suplicante dijo:

— ¿No tiene 5 pesos que me regale? Salí de mi casa temprano y nnnomás me vine con lo del camión… P-p-p por favor.

Saqué de mi pants las monedas que traía y se las di. Me dio las gracias y se fue. Volteé y la vi arrastrar sus pasos por el angosto andador. Los hombros caídos, las manos aún apretándose entre sí. Volteaba a su alrededor buscando un nuevo sitio al cual dirigirse a pedir trabajo. Giraba su cabeza en todas las direcciones, como un niño extraviado en busca de sus padres. Su caminar era lento y cauteloso, como el de alguien que se acerca a un abismo.

La fresca mañana se convirtió en un cuadro de Millet, a la manera de Dalí.




II

En 2006 un candidato hacía campaña prometiendo que sería el “presidente del empleo”.

Hace dos días el redondo secretario de Hacienda declara que México está en "schockfinanciero".

Un día después el “presidente del empleo” advierte: “lo peor aún está por venir”.

Ayer, el mismo señor presidente reprochó el que sean los propios mexicanos quienes se empeñen en difundir una imagen negativa del país hacia el exterior. Las ventajas que ofrece México a los inversionistas extranjeros quedarán claras, dijo, cuando “los mexicanos nos decidamos, todos, a hablar con objetividad y con claridad de las cosas buenas... Hablar mal del país para muchos no sólo es un esfuerzo cotidiano, hasta de eso viven, diría yo".

Hablando con objetividad y con claridad: los inversionistas extranjeros deberían ver que aquí hay gente taaan trabajadora que hasta suplica con lágrimas en los ojos que le den empleo.


¿Qué sigue?

Wednesday, January 28, 2009

Tiendita de ideas

En su comedia Las nubes, Aristófanes caricaturizó a Sócrates, retratándolo como el dueño de una “Tienda de ideas” en la que enseñaba a los jóvenes a hacer que la peor razón apareciera como la mejor razón.

Ahora que no sólo el destino sino hasta el desempleo nos alcanza, la idea de una Tienda de ideas podría ser una opción para aquellos emprendedores que deseen poner su microempresa en medio de la crisis... Van entonces algunas ideas para el catálogo de ventas de la tiendita de ideas esa:

Tallas: Ideas grandes, medianas, chicas y mínimas.

Calidades: Finas, toscas y medianas; caras, económicas, baratas; buenísimas, malísimas, pésimas.

Colores: brillantes, transparentes, opacas, grises, oscuras, invisibles.

Variedad y surtido: Metáforas, jintáforas, parádojas, teorías, teoremas, silogismos, tesis, antítesis y síntesis; sofismas / falacias, dogmas, verdades, frases célebres, dichos/ refranes, aliteraciones, pleonasmos, ironías, paradojas; conceptos, nociones, e insinuaciones.

Usos: convencer, conmover, marear, seducir, intrigar, animar, amenazar, debatir, incitar, revelar, negociar, exigir, calumniar, perdonar, enamorar…

Precio: Sólo ideas caras... las baratas las regalan por TV (no se angustie, tenemos sistema de apartado y facilidades de pago:)

--- Se aceptan más ideas para la tienda de ideas...

Tuesday, September 20, 2005

El amor

En la selva amazónica, la primea mujer y el primer hombre se miraron con curiosidad. Era raro lo que tenían entre las piernas.
─¿Te han cortado? ─preguntó el hombre.
─No ─dijo ella─. Siempre he sido así.
Él la examinó de cerca. Se rascó la cabeza. Allí había una llaga abierta. Dijo:
─No comas yuca, ni plátanos, ni ninguna fruta que se raje al madurar. Yo te curaré. Échate en la hamaca y descansa.
Ella obedeció. Con paciencia tragó los menjunjes de hierbas y se dejó aplicar las pomadas y los ungüentos. Tenía que apretar los dientes para no reírse, cuando él le decía:
─No te preocupes.
El juego le gustaba, aunque ya empezaba a cansarse de vivir en ayunas y tendidas en una hamaca. La memoria de las frutas le hacía agua la boca.
Una tarde, el hombre llegó corriendo a través de la floresta. Daba saltos de euforia y gritaba:
─¡Lo encontré! ¡Lo encontré!
Acababa de ver al mono curando a la mona en la copa de un árbol.
─Es así ─dijo el hombre, aproximándose a la mujer.
Cuando terminó el largo abrazo, un aroma espeso, de flores y frutas, invadió el aire. De los cuerpos, que yacían juntos, se desprendían vapores y fulgores jamás vistos, y era tanta su hermosura que se morían de vergüenza los dioses y los soles.

Eduardo Galeano
Memoria del fuego, vol. I: Los nacimientos