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Tuesday, October 27, 2009

Educación: México en 2084

1984 es el título de la famosa novela de George Orwell, publicada poco después de la 2a guerra mundial, y en la que el autor anticipaba un mundo dominado por un gobierno totalitario, dotado de cámaras que vigilarían permanentemente a los ciudadanos (el Big Brother).

Este año, 2009, hemos ido a las primarias y secundarias de 9 estados del país a investigar cómo ven los maestros y alumnos el presente y el futuro de la educación en México, sobre todo en relación con el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).



Preguntamos a los maestros:

¿Cómo imagina las aulas del futuro? ¿Por ejemplo en el año 2084?



FELIPE: Pues yo me la imagino con la crisis con la que estamos, volviendo ahora si que a lo anterior, cuando estábamos en escuelas de zacate. Porque así como esta la crisis no creo que haya para mejoras. De hecho ahorita nos damos cuenta, tenemos aquí este salón con ayuda de los papás se le echó una capa arriba y aún así en temporadas de lluvia trasmina, todo húmedo. Entonces, si eso estamos ahorita, me imagino que para ese año a la mejor ni a salón llegamos porque así como esta la situación no me imagino un salón más moderno, sino que una salón a la mejor cayéndose ya, o como le decía: todo en zacate o en lámina o no sé, por las carencias que se vienen presentando y que se van a seguir presentando porque no creo que aiga un avance en lo que es la economía.

CESAR: Yo me imagino a un docente sentado frente a un pizarrón electrónico con todos los alumnos con su computadora o su máquina, así me imagino la educación el aula para el 2080.



KARINA: Falta mucho tiempo para el 2084, pero realmente el futuro es incierto porque actualmente vemos que se proponen muchos impuestos, se temen estallidos sociales, entonces es algo incierto. Quizá podríamos verlo de distintas maneras y pensar en un sentido muy optimista; pensar que el 2084 quizás mis nietos o mis bisnietos van a estar en una aula muy bien equipada con su pizarrón electrónico cada niño con su computadora en un ambiente agradable, los salones con clima, las escuelas muy bonitas, limpias. Pero pues también podría suceder que realmente fuera efectivo un estallido social y que en el 2084 nuestro país apenas si se este recuperando de una crisis económica muy fuerte. Quizá en un sentido también pesimista digamos que en 2084 ya los pizarrones electrónicos ya van a estar chuecos, pues quizás ya las computadoras en al basura. No sé, realmente el futuro es bastante incierto. Las generaciones futuras están ante una situación difícil, la crisis económica pues no esta a un lado del sistema educativo sino que todos estamos inmersos. Ojalá se pudiera corregir la situación que vive nuestro país porque para nosotros es difícil. Para mis hijos o quizá para mis nietos la situación podría ser peor y siendo optimistas ojalá sea realidad que las aulas estén muy bonitas, que sí tengan un maestro o un asesor, que todos tengan acceso a internet que realmente es una puerta la mundo.

NICOLÁS: Yo siento que va a seguir igual, llegue lo que llegue. Nos lo dicen en discursos y medio llega. Pero no, yo no siento que mejore porque estamos viendo lo que ya tenemos. Lejos de mejorar está empeorando, en este caso lo que ya tenemos, lo acabo de mencionar, sobre el modelo educativo: nos meten otro nuevo modelo educativo y lo de enciclomedia no lo toman en cuenta. Entones estamos retrocediendo, siento yo. Por eso mi opinión es que no va a mejorar, vamos a seguir igual, o a la mejor en las ciudades, o a la mejor nosotros estamos muy alejado de la capital. A la mejor por eso, pero yo siento que no avanzamos en ese sentido.

Dibujo elaborado por maestros de primaria. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 2009

¿Quién crees que tiene más claro el futuro?

Tuesday, October 06, 2009

Corazón del tiempo


Corazón del tiempo es una de esas películas que tooodos deberían ver en estos tiempos de crisis y desesperanza.

En medio de la guerra de "baja intensidad" que el gobierno mexicano sostiene desde 1995 contra las comunidades autónomas zapatistas, tres mujeres miran sus vidas desde la distinta edad y generación de cada una. Alicia, la niña, pregunta y pregunta a su abuela Zoraida sobre cómo eligió ella al hombre con quién se casó.

-- ¿Es muy difícil el amor, abuela?
-- Sí
-- ¿Dificilísimo?
-- No es dificilísimo, pero sí es muy duro...
-- Yo no quiero enamorarme
-- ¿Por qué?
-- Porque los enamorados parecen enfermados

Zoraida recuerda viejos tiempos y tradiciones, mientras contesta las preguntas de su nieta Alicia. Pero a la vez observa con una mezcla de asombro y admiración la rebelión de Sonia, su otra nieta que está en edad casadera, contra esas antiguas tradiciones.

Sonia está comprometida con Miguel, cuyos padres han sellado el acuerdo matrimonial con los padres del novio, a cambio de una vaca llamada Estrella. Pero el corazón de Sonia late por Julio, miliciano zapatista que anda en las montañas.

El asunto no es trivial, y se lleva a la discusión en una asamblea pública, donde la comandancia zapatista y los padres de ambos novios dan muy buenos argumentos. Pero Sonia encuentra aún mejores argumentos para rechazar la idea de que otros decidan por ella...

El amor lucha por el triunfo en medio de operativos y riesgos que casi nadie imagina (porque nada de esto se dice en las noticias). Los caminos están llenos de camiones militares, con soldados fuertemente armados que, además, graban con cámaras de video a todo aquel que se atraviese. A su vez los zapatistas graban a los militares y paramilitares con modernas cámaras de video. Y así, entre retenes, soldados, y la presión permanente de helicópteros sobre las comunidades, la vida sigue su curso: los niños crecen, se construyen escuelas, se instalan plantas de luz, la música acompaña la resistencia... y los corazones buscan su lugar y tiempo.

Thursday, August 20, 2009

Hablando BIEN de México

I

Caminaba con Roco por los andadores de la unidad habitacional, en busca de un lugar para que hiciera sus necesidades vitales, cuando una mujer se acerca en sentido contrario y me interpela. Parecía de unos 33 años, y vestía chamarra y pantalón de mezclilla. Su cabello era largo, ondulado y de un color claro que no supe si era natural.


— Perdone…

Pensé que me iba a preguntar por una dirección o la ubicación de algún edificio, pues esto es común donde vivo, dado que no hay mapas ni orden aparente en la disposición de los edificios.

— Bbbbuenos días…

— Buenos días -contesté

De inmediato noté que sus ojos clamaban por decir algo, pero sus palabras chocaban en los labios trémulos y apretados. Su ceño comenzó a fruncirse.

— ¿Dddd… de casualidad no conoce a alguien que necesite que le hagan limpieza, o lavar ropa, o algo así?

Sus manos comenzaron a tallarse una a la otra, como si estuviese lavando trastes.

— Mmmm…

Buscaba yo las palabras para contestarle cuando su rostro, radiante como la mañana, se nubló y sus ojos anunciaron lluvia.

— Es que me acaban de despedir de mi trabajo y mi hijo tiene que ir a la escuela… ¿Usted sabe si alguien necesita una persona para ayudar? Necesito trabajo. ¡Me urge un trabajo!

— No he escuchado por aquí que alguien busque (lo cual era cierto)

Con las lágrimas ya rodando y evidentemente trastornada, su voz suplicante dijo:

— ¿No tiene 5 pesos que me regale? Salí de mi casa temprano y nnnomás me vine con lo del camión… P-p-p por favor.

Saqué de mi pants las monedas que traía y se las di. Me dio las gracias y se fue. Volteé y la vi arrastrar sus pasos por el angosto andador. Los hombros caídos, las manos aún apretándose entre sí. Volteaba a su alrededor buscando un nuevo sitio al cual dirigirse a pedir trabajo. Giraba su cabeza en todas las direcciones, como un niño extraviado en busca de sus padres. Su caminar era lento y cauteloso, como el de alguien que se acerca a un abismo.

La fresca mañana se convirtió en un cuadro de Millet, a la manera de Dalí.




II

En 2006 un candidato hacía campaña prometiendo que sería el “presidente del empleo”.

Hace dos días el redondo secretario de Hacienda declara que México está en "schockfinanciero".

Un día después el “presidente del empleo” advierte: “lo peor aún está por venir”.

Ayer, el mismo señor presidente reprochó el que sean los propios mexicanos quienes se empeñen en difundir una imagen negativa del país hacia el exterior. Las ventajas que ofrece México a los inversionistas extranjeros quedarán claras, dijo, cuando “los mexicanos nos decidamos, todos, a hablar con objetividad y con claridad de las cosas buenas... Hablar mal del país para muchos no sólo es un esfuerzo cotidiano, hasta de eso viven, diría yo".

Hablando con objetividad y con claridad: los inversionistas extranjeros deberían ver que aquí hay gente taaan trabajadora que hasta suplica con lágrimas en los ojos que le den empleo.


¿Qué sigue?

Sunday, August 09, 2009

Emprendedor de negocios


Escucha la descripción que Sarai hace de su maestro de la materia "Emprendedor de negocios", asignatura que llevan los alumnos de bachillerato de un CETyS del Valle de México, y en la que se enseña a los alumnos cómo montar su propio negocio. Te dará una idea de por qué nuestros jóvenes salen tan avispados de la escuela mexicana...

Para oirlo, da clic nomás en el título No. 4 ("Maestro de prepa") del audio-player de arribita...

Suplemento La Jornada-Educación

Clic en el cuadrito arriba a la derecha para ver en pantalla entera

Monday, March 30, 2009

Ud. está aqui...

¿Cómo deben interpretar estos ratoncitos el anuncio del camino?




¿Qué significa "saber leer"?

¿Qué significa "alfabetizar" o "enseñar a leer"?


Encuentra las respuestas a éstas y otras preguntas en el artículo sobre los ratones perdidos en la revista Decisio:

Thursday, March 12, 2009

Post sobre otro post

No acostumbro... pero hoy recomiendo a los seguidores de este blog la lectura de un reciente post del blog Reflexiones de un Hijo del Pop, donde el autor hace un interesante comentario a partir de un viejo artículo mío (¿Se puede leer sin escribir?). En este caso, el autor retoma algunas ideas, pero las extiende de manera lúcida al argumentar:


Quizá la libertad de internet sea el punto de partida para poseer sociedades más justas y democráticas - algo siempre puede pasar en el camino que limite esta posibilidad - pero si queremos ser escuchados, tenemos que aprender a hablar, a contar, a crear a través de la escritura.


Bueno, va el post pa los que gusten enterarse... De Escribir

Wednesday, February 18, 2009

900 a la quincena

Caminaba de prisa y hambriento en busca del puesto de tortas más cercano al metro Copilco, cuando vi de reojo un anuncio de empleo en un café internet. La hoja blanca tamaño carta decía sin más:

SE SOLICITA PERSONAL DE MEDIO TIEMPO

PEDIR SOLICITUD AQUÍ

Pese a que en mi mente la torta de milanesa con chipotle ya iba a la mitad, decidí ponerle pausa y enfrenarme de golpe con mis tenis Converse comprados en una venta de garaje en Nashville. Me acerqué a pedir informes, movido por la desesperación que sólo siente un desempleado a media recesión económica mundial. Este fue el diálogo con el empleado que me atendió:

-- ¿De qué es el trabajo?
-- Es un medio tiempo, para el horario de 4 a 10, o de 7 a 1 (“¿¡medio tiempo de 6 horas!?)
-- ¿Aquí?
-- No, es en el metro Instituto Mexicano del Petróleo (o sea ¡al otro lado de la ciudad!)
-- ¿Cuál es el puesto o qué hay que hacer?
-- Lo mismo, atender el local
-- ¿Y cuánto pagan?
-- 900 pesos a la quincena

La frase “900 pesos a la quincena” me dejó viendo estrellitas, cual si hubiera recibido un golpe seco en la mandíbula. Al escuchar “900 pesos a la quincena” exclamé mentalmente “¿¡que queeeé !?? Di las gracias de manera automática y proseguí mi caminata hacia las tortas.

Tardé en asimilarlo, pero como tenía poco de haber regresado del otro lado, lo primero que hice fue traducir: “900 pesos a la quincena son 1800 al mes. Y 1800, a casi 15 el dólar, te da unos 120 dólares…. ¿¿¡¡ 120 dólares al mes!??? ¿Y por “medio tiempo” de 6 horas diarias!!?? (de 4 a 10 o de 7 a 1 = 6 horas). No pues con razón muchos mexicanos arriesgan la vida cruzando el Rio Bravo y el Desierto de Arizona: los que menos ganan allá sacan 9 dólares la hora. Trabajando 6 horas diarias (normalmente trabajan más de 10 horas al día) sacarían 54 dólares; o sea que en tres días ganarían 162 dólares, ¡¡más que el sueldo mensual de un empleado de “medio tiempo” de un café internet chilango! En otras palabras, trabajando 6 horas diarias, al menos 6 días a la semana, te da 36 horas a la semana, o sea 144 horas al mes; 900 / 144 = 12.5 PESOS la hora, o sea: ¡menos de 1 dolar por hora!

En fin, al llegar al puesto de tortas exploré rápidamente el menú y ordené una sencilla de milanesa, que sólo costaba 16 pesos. Mientras la saboreaba estuve pensando en lo que el destino me depara si no encuentro un empleo bien remunerado asap (o sea, a la de ya). Pero justo en el momento que terminaba la primera mitad de la rica torta de milanesa con chipotle, vino a mi mente un anuncio que vi en un poste de una de las zonas más rascuaches de Nashville, y que me hubiera encantado fotografiar. El anuncio decía más o menos

Potential CEO level income.
¿Don’t believe it? Don’t call!
615-762-4787


O sea, algo así como:

Potencial salario de ejecutivo
¿No lo cree? ¡Pues no llame!
615-762-4787

Es decir, te anuncian un salario potencialmente altísimo (como de director general de empresa transnacional) en un hulito mal colgado de un poste oxidado de un barrio bajo de EU, y luego te dicen “si no lo cree, no llame”. Cuando vi lo de “Si no lo cree…” pensé que lo siguiente sería “llámenos y compruébelo”. Pero no. El tono rude (rudo, descortés) del anuncio pareciera reafirmar la única verdad que recorre el mundo cual si fuera un fantasma: quienes buscan empleo deben decir adiós a su inteligencia y convertirse en verdaderos creyentes de la publicidad de poste oxidado o de hojita tamaño carta… o sea deben convertirse en creyentes de la esclavitud, porque lo que ambos anuncios realmente ofrecen es: “si quiere sobrevivir, conviértase en esclavo”...

¿Es este el primer mundo que nos prometieron cuando firmaron el TLCAN (NAFTA)? No por nada los jóvenes de hoy se refugian de este terror global en adicciones como el alcohol, las drogas, el internet y otras que sería mejor ni mencionar...

Wednesday, January 28, 2009

Tiendita de ideas

En su comedia Las nubes, Aristófanes caricaturizó a Sócrates, retratándolo como el dueño de una “Tienda de ideas” en la que enseñaba a los jóvenes a hacer que la peor razón apareciera como la mejor razón.

Ahora que no sólo el destino sino hasta el desempleo nos alcanza, la idea de una Tienda de ideas podría ser una opción para aquellos emprendedores que deseen poner su microempresa en medio de la crisis... Van entonces algunas ideas para el catálogo de ventas de la tiendita de ideas esa:

Tallas: Ideas grandes, medianas, chicas y mínimas.

Calidades: Finas, toscas y medianas; caras, económicas, baratas; buenísimas, malísimas, pésimas.

Colores: brillantes, transparentes, opacas, grises, oscuras, invisibles.

Variedad y surtido: Metáforas, jintáforas, parádojas, teorías, teoremas, silogismos, tesis, antítesis y síntesis; sofismas / falacias, dogmas, verdades, frases célebres, dichos/ refranes, aliteraciones, pleonasmos, ironías, paradojas; conceptos, nociones, e insinuaciones.

Usos: convencer, conmover, marear, seducir, intrigar, animar, amenazar, debatir, incitar, revelar, negociar, exigir, calumniar, perdonar, enamorar…

Precio: Sólo ideas caras... las baratas las regalan por TV (no se angustie, tenemos sistema de apartado y facilidades de pago:)

--- Se aceptan más ideas para la tienda de ideas...

Saturday, January 10, 2009

Soldador soldado...

Soldador soldado... aprendiendo a escribir en inglés[1] 

Rafael tiene 30 y tantos años… Llegó a EU en 1983, procedente del pueblo de Chavinda, Michoacán, lugar del que otros 3000 habitantes viven en Richmond, California, al norte de San Francisco. Los últimos 13 años ha trabajado como soldador en una compañía de reciclaje de metal en Oakland, California. La empresa recibe objetos de metal inservibles (autos, refrigeradores, lavadoras, etc.), los tritura, y luego separa los metales. El trabajo de Rafael consiste en calentar, separar y soldar los metales. Trabaja 8 horas al día por 12 USD la hora, pero quiere aprender inglés porque “mi trabajo es bien pagado aquí, pero si sabes inglés puedes ganar hasta 22 dólares la hora”.

Pese a que Rafael lleva muchos años en EU, su inglés es casi inexistente. “La primera vez que vine tenía 18 años. Pero cuando uno es joven no le importa nada, no te importa aprender, como que todo es pura vagancia. Por eso nunca estudié inglés; como muchos decía siempre: “¿para qué?, si no me voy a quedar en EU? Pero el tiempo pasa y a la larga ves la realidad: necesitas el inglés para trabajar. Por eso vine a clases”.

Conocí a Rafael en las clases de inglés para adultos en Richmond, California. Insistió en que lo entrevistara, lo cual hice, además de observar atentamente sus clases de inglés. Las clases nocturnas tenían lugar en las aulas de una escuela preparatoria (high school) en un barrio "latino". Enseguida transcribo uno de mis registros de observación. En esa ocasión, el maestro (Jerry) puso una actividad de escritura relacionada con la historia de Ramona (lectura sobre la vida de una tal ‘Ramona’ en el libro de texto).

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Viñeta 6: Historia personal de Rafa

Mar/06/2000: Observación de clase

Sitio: Clases de ESL, Richmond CA, EU

Evento: Escritura de historia personal

Participantes: Jerry (maestro), alumnos (aprox 25 mujeres y hombres adultos, trabajadores migrantes, en su mayoría mexicanos y centroamericanos)

Investigador: ghz (estudiante de doctorado UC Berkeley, realizando investigación para el curso de Qualitative Research Methods con la profa. Anne Hass Dyson. Esta observación de aula es parte de la investigación requerida para acreditar el curso; visité la escuela de ESL (English as a Second Language) durante tres meses aprox, al menos dos veces a la semana, en clases nocturnas. El reporte de investigación completo equivale a una tesis de maestría, para los estudiantes de ese nivel, o a un "position paper" para los estudiantes de doctorado. Se requieren dos "Position papers" más un examen oral para tener derecho a pasar a la fase de hacer la investigación de tesis de grado.

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En la anterior clase, los estudiantes leyeron la historia de Ramona y escribieron una línea del tiempo con oraciones sobre hechos de su propia historia de vida, similar a la de la página 42 del libro de texto. El apéndice 4 muestra la hoja donde Rafa hizo su línea del tiempo.

Jerry (en inglés; traducc: ghz): Okey, tienen sus folders, ¿si? Bien, quiero que ahora ustedes escriban su historia personal, su propia historia, ¿si? Pero primero abran el libro amarillo en la página 43 y usen sus líneas del tiempo para escribir sus propias historias. Bien, vamos a hablar sobre el tiempo pasado: Yo nací… Yo fui a la escuela…

Estudiantes: (abren sus libros y buscan la página 43)

Jerry habla y escribe oraciones en tiempo pasado en el pizarrón, mientras los estudiantes trabajan en forma individual en sus escritorios.

...

Son las 6:40pm. Rafael abre cuidadosamente su libro y su libreta, y los coloca en la paleta de su mesabanco. Mira en silencio la página 43 del libro de texto. Sostiene su lápiz en la mano derecha y la hoja con su línea del tiempo en la izquierda. Comienza a susurrar algunas palabras de su hoja. Ocupa varios minutos pensando e “inspeccionando” su hoja, el libro de texto, y su libreta, mientras mantiene el lápiz en su mano, pero no comienza a escribir. De repente voltea a la derecha y le habla en español a su compañero:

Rafa: Mira, el quiere que hagamos la historia de esta... Ramona y luego tu tienes que hacer... (Look, he wants we to do the history of this... Ramona, and then you have to do...?)

Vecino de Rafel: tu propia historia (your own history)

Rafael: Exacto (Exactly)

Rafa continua trabajando en silencio. Lee en voz “alta” algunas frases del libro de texto, y comienza a escribir muy lentamente la primera línea en su libreta. El resto de los alumnos trabaja en silencio también.

...

El tiempo pasa. Diez, veinte, treinta minutos… Son las 7:40pm. Rafa ha estado observando su libro, su línea del tiempo, e intentando escribir, pero sin éxito. Sus ojos brincan entre la hoja, el libro y la libreta. Su rostro expresa una mezcla de preocupación, desesperación, cansancio, duda. Hasta ahora ha escrito sólo una línea. De repente alza la cabeza y se dirige de nuevo a su vecino de banca: "¡Yo no entiendo esto!" (I don’t understand this!). Entonces se levanta con su libreta y se acerca a Jerry (el maestro):

Rafa: Tengo una pregunta… [no alcanzo a escuchar lo que hablan, pero al final Jerry le dice]

Jerry: Sólo inténtalo, ¿si?

Rafael regresa a su escritorio. Toma su lápiz, borra la línea que ha escrito y comienza de nuevo. Se detiene. Mira la hoja. Lee la página 43 del libro. “Mmmm”, resopla. Sus ojos saltan del libro a la libreta. Aún sigue en la primera línea. Entonces sacude la cabeza y susurra para sí mismo: "Nos falta mucho por hacer..." (We still have a lot to do…). Agarra su lápiz. Su mano derecha batalla para sostenerlo en la posición correcta. Sus dedos se acomodan y reacomodan alrededor del lápiz. Sus manos son gruesas, ásperas, callosas (él es herrero y soldador industrial). Entonces alza los ojos y mira el pizarrón, las oraciones que Jerry escribió ahí. De nuevo mira a su libreta. Su gesto es serio; aprieta los labios. Parece no entender algo. Entonces toma su hoja y la lee. Acomoda de nuevo el lápiz en su mano, lo acerca a la libreta, lentamente. La punta del lápiz toca el papel. Mira de nuevo su hoja (la de la línea del tiempo), escribe una palabra, levanta el lápiz, y mira cuidadosamente su línea del tiempo, una vez más. Arruga la frente, parece estar reflexionando. Suspira. Su libreta sigue en la mesa, blanca aún. Su gesto denota desesperación. Quiere abandonar la tarea. Se levanta y se acerca a otro estudiante. Habla con él. Al parecer éste le explica algo a Rafael, quien regresa a su mesabanco. Toma su libro en la mano izquierda y mira su libreta. La página está aún en blanco, excepto la primera línea.

Son las 8:02. Una hora y media batallando con su “historia personal”. Sus ojos brincan de su hoja Blanca a su línea del tiempo. Sigue adelante: comienza la segunda línea. Son las 8:15, hora del receso. Los estudiantes salen del aula. Rafael se queda en su lugar, trabajando. Cuatro estudiantes más hacen lo mismo (dos hombres y dos mujeres). Después del receso, Jerry comienza una actividad diferente. El apéndice 5 muestra el texto que Rafael finalmente escribió –en casa.

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Memo analítico/Triangulación: 

Escribir en esta clase es –oficialmente- una actividad solitaria. Los alumnos trabajan en forma individual, aunque usan el espacio no-oficial para resolver dudas sobre la tarea asignada. Al igual que leer, en esta clase escribir no es una actividad con un propósito significativo. Al final, el maestro es el único que lee los escritos de los alumnos, marca errores, y habla en privado con cada autor individual, en su escritorio. Le pregunté sobre este trabajo de escritura, y esto fue lo que dijo:

Escribir es básicamente una revisión gramatical. A veces hay temas libres, como lo que hicieron el fin de semana –por ejemplo. Pero básicamente el objetivo de estos escritos ha sido “puedes usar…” cierta estructura gramatical. Por ejemplo: “el sombrero está en la mesa”… Entonces, escribir es básicamente un tipo de repaso…

Para un alumno como Rafael, sin embargo, es claro que trabajar colectivamente en tareas de escritura es fundamental. Le pregunté posteriormente sobre sus apuros con esta tarea de escritura en clase, a lo que él respondió haciendo mención de su poca escolaridad en México:

Batallo con esto porque casi no tuve escuela en México, porque tú sabes, una persona que tiene mucho estudio le es más fácil escribir rápido, y yo no puedo escribir rápido muchas veces… No fui a la escuela más de tres años, ¿y qué aprendes en la primaria? Y uno fue más dedicado a trabajar… muchas veces te quedas pensativo y tu cabeza te hace así (hace un movimiento como de estar mareado), y ni siquiera sabes qué poner… “¿pondré esto?” No estás seguro.

Como se ha planteado en investigaciones previas, Rafael siente también el estigma de la baja escolaridad. En la entrevista señaló fue que sólo estudió tres años, sin embargo en su texto (cuyo “destinatario” era el maestro) escribió que había ido seis años a la escuela, lo que significa primaria completa en México. Sus dificultades para escribir su “historia personal” no tienen sólo que ver con su conocimiento limitado del inglés, o con su bajo nivel de escolaridad, sino claramente con la naturaleza individual de la actividad de escribir en clase, y con su probable poca experiencia con los textos autobiográficos (cómo son, para qué son). Pese a que intentó resolver sus dudas, la tarea fue de hecho individual.

Si bien el maestro señala explícitamente que las actividades de escritura no tienen un propósito comunicativo, aprender a escribir en inglés con fines comunicativos sí es un objetivo importante para los estudiantes de este programa. Al preguntar a varios estudiantes si necesitaban escribir en su trabajo, todo mundo dijo “no”, pero agregando siempre comentarios como: “pero quiero aprender, porque no va a estar uno siempre en lo mismo, ¿no?"; “porque luego uno necesita escribir una carta o hacer algún trámite”. En la siguiente sección veremos cómo expresa Rafael mismo su intención de aprender a escribir en inglés.


[1] Hernández Z., Gregorio (2000). Immigrant Spanish-Speaking Adults learning English "Survival Skills" in California, or... Everything You Always Wanted to Have in the USA, but Were Afraid to Ask for* (*in polite English). Berkeley, CA (position paper, 45pp)

Thursday, December 04, 2008

La historia enterita de México

Escúchala en voz de un catedrático del zócalo capitalino... aquí arriba en mi nuevo y práctico mp3 multi-player...


foto de regalo:
México y el Mundo en su estado actual
Bicentennial Capitol Mall / Nashville, TN 2008

Tuesday, December 02, 2008

"Thanksgiving" con sabor mexicano

leelo en La Jornada Migración:

Nashville, TN. 27 de noviembre, 2008. La cena-baile fue netamente mexicana, pese al pretexto para convocarla: celebrar el “Thanksgiving” o acción de gracias. Una versión que se escucha entre los mexicanos en EU sobre qué es el Thanksgiving va así: cuando llegaron los pilgrims (peregrinos ingleses que llegaron al continente americano en 1620 a bordo del barquito Mayflower), estaban cansados, enfermos y hambrientos en una tierra completamente desconocida. Los indígenas nativos compartieron sus alimentos con los peregrinos europeos y éstos les dieron las gracias (thanks-giving). Poco después, los colonos ingleses comenzaron a masacrar y a expulsar de sus territorios a los indígenas que les habían dado de comer… Esa es una versión. La versión oficial sobre el thanksgiving es que los colonos ingleses le dieron las gracias a dios, no a los nativos… El caso es que hoy día ambas versiones coexisten, y sobre todo se aprovecha la fecha (último jueves de noviembre) para que las familias se reúnan a comer pavo relleno, panecillos de maíz y pay de calabaza.

Pero para los paisanos en EU, siguiendo una tradición netamente mexicana, el thanksgiving no es una reunión "familiar", sino un buen pretexsto para una reunión de un montón de familias , amigos, conocidos de los amigos, colados y demás, que apretujadas en una sola casa comen, bailan, beben, platican escandalosamente y se despiden dando las respectivas gracias. En este caso, el evento tuvo lugar en la traila de Irma y Pancho (traila = tráiler = casa móvil o rodante; típica vivienda de los migrantes mexicanos en el Sureste de EU). El toque mexicano se dio desde el inicio: se citó a las 4pm, pero a las 5:40, cuando Rocío y yo llegamos derrapándonos para “no llegar tarde”, la casa aún estaba semi-vacía. Irma ahí nomás, poniendo el mantelito de plástico en la mesa plegable, y su hermano Paco, picando manzanas en la cocina, mientras los personajes chistosos de La Era del Hielo hablaban ruidosamente en la tele de plasma con sonido estéreo. “Como ya está cerca el invierno, hay que ver películas de nieve y todo eso”, señala Irma, mientras nos invita a sentarnos frente a la divertida pantalla de plasma.

La fiesta fue de traje, y poco a poco los invitados comienzan a llegar, cada uno cargando alguna vianda. Irma y Pancho, los anfitriones, pusieron el pavo, que todo mundo calificó de “enorme” y “muy rico”, y que fue una especie de donativo de Wal-Mart, pues “no me lo cobraron, creo que por un error en la caja”, aclara Irma. Rocío y yo trajimos costillas de cerdo en salsa verde, que literalmente volaron, pese a que el pavo era el que tenía alas. Más tarde llegan Enrique e Irma (a quien llamaremos Irma 2), que traen ensalada de manzana en un enorme “bowl” (tazón) que más tarde sería violentamente vaciado por manos de todas las edades. A eso de las 8pm del pavo ya sólo quedan los huesos, pero tuvo que degustarse con postres en lugar de ensaladas, pues éstas llegaron hasta después de las 9 de la noche, cuando los invitados que las traían llegaron, quizás para acentuar el toque mexicano de una fiesta que estaba citada a las 4pm. Georgina y Martín, por ejemplo, llegaron pasadas las 9, con uno de sus clásicos pasteles y un guiso de costillas en chile rojo. Finalmente, Isabel y Arturo llegan cerca de las 10pm acarreando la ensalada rusa en un recipiente del tamaño de una tina. Otros invitados, cuyos nombres quedaron en el anonimato, traen flan napolitano, refrescos, cajas de chelas en los hombros, gelatinas de colores, más ensalada de manzana con nuez y pasas, y así y asá… La barra de bebidas incluyó botellas de 2 litros de Coca Cola y Sprite, ponche con piquete, chelas, y otras bebidas espirituosas que circularon más bien en lo oscurito. El toque mexicano es evidente, sin duda, pues pese a “la peor crisis económica de la historia” (palabras del presidente electo Barack Obama), en esta reunión hay bebida, comida y baile en exceso.

Irma 2 anuncia que trae un CD con “música para bailar de principio a fin”, y aclara: “pero es mp3 y trae más de 100 cumbias, desde las viejitas de los 70s hasta las actuales”. Pancho pone el disco en su estéreo mega-potente y, al ritmo de la Cumbia de los Pobres –himno nacional de Neza-, rompemos el baile Rocío y yo, mientras al menos 30 pares de ojos y varias cámaras escanean el escenario que por el momento es sólo nuestro. A la tercera cumbia, la sala está a reventar, con parejas de baile de amplia experiencia tibiritera, como Isabel y Arturo (originarios de la colonia La Pradera, ahí por la Avenida Central), Sandra e Ismael (del mero corazón de Iztapalapa), Irma y Enrique (de Ecatepec), Irma y Pancho (Tlaxcaltecos avecinados en Naucalpan), así como parvadas de niñitas que corrían descalzas entre los pies de los danzantes. Un verdadero evento de aprendizaje, donde las generaciones jóvenes son socializados en las costumbres, valores, y mañas bailongueras de las generaciones viejas, portadoras de un bagaje cultural que se creía perdido en las calles nezenses e iztapalapenses. Pero no, en Nashville, el mero corazón de la música country, se escuchan y se bailan cumbias como Bella-belluda-belludita, Leyda, o Chambacú, con igual o mayor intensidad que en la Pantitlán y colonias aledañas.

Sin embargo, es posible que el verdadero toque mexicano se haya dado en las pláticas. Entre plato y plato, sorbo y sorbo, cumbia y cumbia, fluyen las historias y los comentarios sobre la vida y el trabajo en Estados Unidos. Irma 2 cuenta sobre su trabajo:

“Por primera vez en ocho años mi esposo no tiene trabajo. Es chirroquero (sheet-rock-ero = experto en tablaroca, material con el que se construyen las casas en EU). Pero últimamente le estaban pidiendo (instalar) 80 tablas por día… están abusando, como los americanos no quieren hacer eso. No quiso, y lo descansaron. Yo donde estoy, empacamos bolsitas de chocolate, hay que meterlas en botecitos de plástico, como para regalo de navidad. Yo estoy en la parte “lenta” de la banda, y ahí te están pidiendo empacar 700 botes al día. Pagan a 7.50 la hora, pero en un solo día sacan la producción de toda una semana, por eso no te dan horario. Te dicen, “entras a las 6am pero es hasta terminar”. Trabajas de 13 a 16 horas seguidas, con media hora para lunch. El otro día una compañera me dijo que si la cubría, mientras ella iba al baño. Le digo, bueno, pero soy nueva, a ver si puedo. Tienes que ir bien rápido, porque la banda avanza y se te acumulan las bolsitas, y hay que meterlas a los botes de plástico. Yo estaba así (Irma mueve su mano rapidísimo, como empujando algo hacia adentro de un recipiente imaginario). No me daba abasto, y eso que estoy en la parte lenta. Pero hay otra área donde la banda va bien rápido. Y ay, la gente sale con la cara como de zombi, después de 14 horas de meter y meter bolsitas sin parar, con los ojos así perdidos… Igual les pagan a los gringos y a los morenos; muchos vienen pero no duran; no aguantan, no les gusta matarse tanto por lo que pagan.”

Pancho, experto en remodelación de casas y anfitrión de la noche, va y viene, ofreciendo chelitas o ponche con piquete. De vez en vez hace una pausa para echarse una cumbia con Irma. Pero luego regresa a atender a los invitados, que en el clímax de la fiesta llegan casi a 50.

Por su parte, Ismael y Sandra, sentados literalmente en el rincón de una cantina (la cantina de la casa), están muy serios esta noche, quizás porque están a sólo dos semanas de partir hacia México, donde están sus hijos de 8 y 11 años, a quienes no han visto en 2 años y medio… Se levantan a bailar de vez en vez. En un descanso nos sentamos al lado y ellos nos platican:

“Rentábamos un departamento en Iztapalapa, pero ni lo disfrutábamos, porque estábamos todo el día en el puesto del mercado, vendiendo tortas. Nomás usábamos el departamento pa’ dormir. Así que mejor saqué un crédito pa comprar una casita allá en Ixtapaluca”, dice Sandra. “Yo ni la conozco –añade Ismael- porque ella la agarró cuando yo ya estaba acá… Nos vamos a ir en la camioneta, jalando una traila (tráiler) con nuestras cosas. Pero esta semana vamos primero a Georgia a llevar otras cosas; de ahí las mandan en cajas a San Luis Potosí, y ahí va mi cuñado a recogerlas para llevarlas al DF.”

Pasada la media noche, la gente comienza a despedirse, no sin dar las gracias a los anfitriones, y de esta manera cumplir el motivo de la velada: dar gracias –thanksgiving.

Afuera, espera el frío y una larga noche económica que en ambos lados de la frontera se ansía que termine de una vez. Pero esta noche de thanksgiving se abren nuevas preguntas: ¿A quién hay qué dar las gracias por trabajar de 13 a 16 horas diarias en EU? ¿A quién hay que agradecer por dejar de ver a tus hijos por más de dos años? ¿A quién hay que agradecer cuando de regreso en México no te den ni las gracias por haberte matado “del otro lado” para mantener a tu familia que ni siquiera podías ver? Los primeros colonos ingleses al menos les dieron las gracias a los indios nativos por darles de comer (antes de exterminarlos). Millones de familias mexicanas han sido sacrificadas en beneficio de unos cuantos… y ni las gracias… ¿Será ese el verdadero “toque mexicano” del thanksgiving?

Thursday, October 30, 2008

A mi esposa se la llevó el Señor…

léelo en La Jornada Migración
La última vez que llevé mi Toyotita beige, modelo 94 al taller mecánico que me recomendó Santiago, mi amigo nicaragüense, conocí a Víctor. Originario de Sonora, Víctor tenía su taller en Nolensville, el área “Hispana” de Nashville. Santiago me había hablado muy bien de él, y no se equivocó. Víctor era un hombre alto y fuerte, en sus 50s, de manos grandes y gruesas, y experto en mecánica automotriz. Yo pensé que tendría que dejar el carro y regresar después, pero Víctor me insistió que esperara en la oficinita, donde había calefacción, unas sillas y revistas para pasar el rato. Al cabo de una hora, Víctor entra limpiándose las manos con un trapo, y me dice “ya estuvo”. Se dirige al escritorio y se sienta para hacerme la cuenta. Mientras captura mis datos en la computadora y prepara la factura, me explica lo que se le hizo al carro, pero en medio de sus frases técnicas noto la expresión nostálgica y ansiosa de sus ojos. Sin decir agua va, cambia de tema y me dice:

“A mí se me fue mi esposa. Se la llevó el Señor. Acabábamos de recibir los papeles de la residencia permanente. Estuvimos 10 años prácticamente presos aquí en EU. Entonces cuando nos dieron la residencia, lo primero que dijimos fue “vámonos a Hermosillo, a ver a la familia”. Ella quería ver a su familia. Pero al poco tiempo se puso mal y la llevamos al hospital. Ahí nos dijeron que tenía cáncer de estómago. Pero ella de todos modos quiso ir a Hermosillo. Le hicieron sus primeros tratamientos y fuimos. Luego regresamos y siguió en tratamientos. Duró año y medio. Fíjate, un cáncer que te lleva en 4 meses, y ella aguantó año y medio. Mi esposa era una mujer maravillosa. Iba a los tratamientos al hospital y luego se quedaba ahí para hacer traducciones. Siguió trabajando hasta el final. Y todavía quiso ir de nuevo a Hermosillo. Se fue y está vez le dio una embolia allá. Nos avisaron y ahí nos fuimos todos, legales e ilegales, todos. Ahí se quedó mi esposa. Eso fue hace un año.

Yo vendía la publicidad de tres revistas de turismo en México. Manejé eso por varios años. Pero la economía se cayó y se fue todo para abajo. En 1994, cuando la crisis económica, quebraron las revistas. Yo todavía me quedé con una, pero al final la vendí. Luego hice el diseño del periódico del Tec de Monterrey. Pero también afectó la economía y todo se cayó. Yo me vine en 1995, después de esa crisis.”

Con voz a veces entrecortada y a veces animada, Víctor siguió platicándome sobre sus hijos e hijas ya grandes e independientes, sobre los planes que había hecho con su esposa, y sobre su nueva incertidumbre sobre regresar a Hermosillo o no… “Quizás me voy a Arizona, al menos ahí quedo cerca de Sonora". Yo le platiqué de mi hija, de mi familia, de mis dudas y dificultades para reencontrar un camino. Le comenté que yo estaba en la universidad, que hacía historias de vida, y de inmediato comentó lo que muchos me han dicho: “uy, nomás con mi historia haces un libro”. No se lo pedí, pero me quedé con las ganas de regresar a entrevistarlo, con mi grabadorcita. Quería también tomarle fotos haciendo su trabajo de mecánico, que tanto me significaba porque mi hermano mayor fue mecánico y yo su “chalán” por varios años. Me levanté, le agradecí el compartir su historia conmigo, pagué la cuenta y me fui. Tiempo después regresé a su taller, a pedirle que me contara más de su historia. Pero no lo encontré. Uno de sus compañeros me dijo: “le vendió todo al árabe (el otro dueño y socio del taller) y se fue. No dijo a dónde”.

Tal vez se fue a México. O quizás a Arizona. Pero ante la “peor crisis económica de la historia”, que hoy se nos anuncia, pienso que Víctor camina por ahí, en busca de su esposa.

grehz ... Oct/2008

grehz@yahoo.com

Saturday, October 11, 2008

Thursday, October 02, 2008

No sólo el 2 de Octubre...


Nadie olvida el 2 de Octubre. Tlatelolco, 1968. Pero el 2 de octubre no es sino una fecha simbólica en una larga historia de crímenes de estado cuidadosamente ocultados a la mayoría de los mexicanos.

El 26 de febrero de 2006, el National Security Archive de la Universidad George Washington (Washington, EU) publicó en su página de Internet el borrador del informe sobre la "guerra sucia" en México de las décadas de los 60's, 70's y 80's.

Se trata de un informe sin precedentes elaborado por la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP), creada por el gobierno mexicano para investigar crímenes en contra de los derechos humanos. El informe, dividido en 12 capítulos y 2 anexos excel con las listas de desaparecidos, contiene los crímenes detallados cometidos durante las administraciones de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) y José López Portillo (1976-1982).

Durante esos sexenios, cientos de ciudadanos mexicanos - tanto civiles inocentes como militantes armados-fueron asesinados o "desaparecidos" por fuerzas militares y de seguridad. Miles más fueron torturados, ilegalmente detenidos, o sujetos a hostigamiento y vigilancia por parte de las autoridades.

Tal vez nunca sepamos la verdad, pero este informe aporta datos desconocidos por casi todos los mexicanos. El informe se puede ver en:

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB180/index2.htm


INDICE DEL INFORME:

Chapter 1 - Informe General
Chapter 3 - El movimiento estudiantil de 1968
Chapter 4 - El diez de junio de 1971 y la disidencia estudiantil
Chapter 5 - Inicios de la guerrilla moderna en México
Chapter 6 - La Guerra Sucia en Guerro
Chapter 7 - La guerrilla se extiende por todo el país
Chapter 8 - Crímenes de lesa humanidad
Chapter 9 - Crímenes de guerra
Chapter 10 - Persecución política y perversión de la justicia por parte del Estado mexicano
Chapter 11 - Mecanismos que el Estado utilizó para corromper el poder
Chapter 12 - Derecho a la verdad, al duelo y al reconocimiento del honor de los caídos en la lucha por la justicia

Concentrado General Desaparecidos (Excel worksheet)
Concentrado General Desaparecidos por fecha (Excel worksheet)

Wednesday, September 24, 2008

Palabras de Otoño


Comienzan a caer, por su propio peso. Rojizas, ocres, secas. Palabras consumidas por soles de verano. Cesan de ser verdes. Su brillo se apaga. Su olor se agolpa. El viento suave las desprende. Vuelan. Susurrante piel que flota en el aire. Ruedan ligeras. Se arremolinan. Se mecen. Descienden suaves, hasta el suelo que las recibe. Se acurrucan. Se buscan.

Palabras secas, quebradizas, asoleadas, desoladas. Ramas y rimas desfoliadas. Caen del cielo. El ruido del viento se vuelve rumor. Un susurro desnuda el verano.

Silencio. Nada las retiene ya. Se dejan caer. Desfallecidos cuerpos. Sombras de campanas.

Palabras dulces. Fáciles. Se entregan sin recato al viento lascivo. Almas errantes en busca de reposo. Alimento del viento. Abrigo del suelo. Dejan el árbol materno. Vagan por su lado. Hasta que un vientecillo las siembre de nuevo…

Nashville
Otoño, 2008

Thursday, August 14, 2008

Paisajes irreales

Atlanta desde el cielo

El avión 747 de Delta Airlines planea suave, cual ala delta, sobre los suburbios de Atlanta, ciudad donde nació Martin Luther King en 1929.

ala delta

Uno lo olvida, especialmente tras un tiempo en el caótico DF, pero la visión aérea de las ciudades gringas impacta: amplísimas avenidas y opulentas zonas residenciales entre bosques sin fin. Son los “suburbios”. Remanso y fantasía de las clases medias y altas de gringolandia. Los suburbios: opulenta razón de nuestros males. Porque les encanta –a los gringos ricos-
vivir a sus anchas... a costa, claro, de los nativos indígenas que fueron eliminados o expulsados, y del resto del mundo, que rinde tributo a EU cada vez que uno de sus ciudadanos se echa un trago de Coca Cola, o ve una película gringa, o una serie de TV gringa, o se comen una hamburguesa McDonalds, o se pone una gorra de los Raiders de Oakland, etc., etc., etc.

Espaciosas residencias con piscina bordean los lagos, o se acomodan cuidadosamente entre sinuosos ríos, o en medio de verdísimos bosques cruzados sólo por rectos freeways (friweis), o serpenteantes bulevares. No les gustan las manzanas cuadradas (excepto en Manhattan, porque el espacio es chico, o en Los Angeles, porque hay más mexicanos que gringos). Las anchas avenidas repiten el ondular sinuoso de los caudalosos ríos típicos de la geografía del sureste gringo. Un cielo brillante y una luz celeste completan el cuadro de fantasía, ilusión óptica, paradisíaco objeto de deseo que atrae como imán oleadas de paisanos que gracias a la televisión y el cine (gringos) se enteraron que no todo en el planeta son sobrepoblados tugurios urbanos, o desolados campos rurales... sin saber que ese mundo suburbano no será para ellos, pues la mayoría de quienes salen con vida tras cruzar el Río Bravo y el desierto de Arizona, acaban en los "guettos" o barrios mexicanos que en nada se parecen a lo arriba descrito. Muchos no llegan siquiera a casa, sino a "traila" (trailer o "mobile home"), pero esa es otra historia y será contada en otra parte.

La vista desde el avión sigue: caminos planitos como manteles, casas que no se tocan entre sí, altísimos edificios que producen vértigo de sólo mirarlos.

Silueta de Atlanta
Foto: internet

Rubbermaid: ¿I have a dream?

Una vez aterrizados y pasados por la "aduana", lo primero que uno ve al llegar al aeropuerto de Atlanta son las referencias a la vida y obra de Martin Luther King. En sus pasillos y salas se exhibe toda una colección de fotos, libros, carteles, y objetos personales de MLK, incluyendo el traje que vistió en Washington D.C. el 28 de Agosto de 1963, cuando dio su famoso discurso “Tengo un sueño” (I have a dream). Irónicamente, en agosto del 2008, la segregación racial salta a los ojos en este mismo aeropuerto.

Jóvenes negros, muy delgados y altos, visten chalecos amarillos fluorescentes con el letrero Gate Serve (algo así como Puerta de Servicio). Muchos llevan audífonos, y todos visten uniformes azules y gris oscuro de tela muy sencilla (visiblemente barata) debajo de los chalecos.
Una mujer madura, de piel negra, y pelo abultado como peluca, empuja un carrito de limpieza que lleva una larga bolsa amarilla marca “Rubbermaid” (algo así como "sirvienta de hule"), y está equipado con diversas botellas de líquidos limpiadores, variados mops o mechudos (peludos y de mechas cortas, de algodón y de fibras sintéticas), escobas, cepillos, espátulas, aerosoles anti-aromas, rollos de papel, y bolsas, muchas bolsas grises para basura.

“Janitor Cart” (Carrito del aseo marca "Rubbermaid")

Una joven negra, de playera café y pantalón negro, aplica fuertes tallones con un mop en la columna metalica del módulo de Delta. Coloca el mop en posición vertical y sus brazos se estiran hacia arriba y abajo para sacarle brillo a la ancha moldura plateada.

Otra mujer -negra- de cabello planchado y gesto endurecido, maneja el carrito que transporta a los viajeros “de edad”, generalmente blancos.

Enfrente, en la sala de espera B11 dos hombres -negros, para variar- limpian la alfombra. Uno lleva un tanque con una manguera que usa para rociar un liquido sobre la alfombra, mientras el otro pasa una especie de podadora con rueditas sobre las partes rociadas. Mientras hacen esto platican y ríen.

En resumen, los empleados de Sbarro (Fresh Italian Cooking) son negros. Los de Cinnabon (World Famous Cinnamon Rolls), también. Los de Burger King, negros. Los empleados de limpieza, negros. Los que cargan las maletas, negros. Los que empujan las sillas de ruedas o manejan los carritos para los viajeros “de edad”, negros también.

La división racial del trabajo es transparente, pues en los acojinados sillones de las salas de espera, se ven principalmente viajeros blancos. Algunos asiáticos; otros pocos, “latinos”. Pero la mayoría apabullante: blancos anglosajones. Descienden de los aviones, o esperan ser llamados para abordar el próximo vuelo. Algunos leen el periódico (New York Times, USA Today, etc.). Otros, cargan y leen libros diversos. Una joven estudia el libro de preparación para el examen GRE (Graduate Record Examination), que hace años yo mismo tomé como requisito para ingresar al doctorado en Berkeley. Otros “trabajan” (¿o juegan?) con sus laptops, hablan por celular… o se sientan a comer en los restaurantes servidos y atendidos por empleados/as de piel oscura.

Lo mismo se ve al interior de las aeronaves. Hombres rubios de variada edad y cantidad de pelo tienen a su cargo la conducción (piloteo) de estos vehículos voladores. Visten camisas blancas y sonríen a los pasajeros que suben o bajan del avión. En mi último vuelo, me tocó sentarme casi al fondo del avión (ora sí que iba “hasta atrás”), y lo que veo al frente es un mar de nucas rubias. Variedades de rubio para las que mi vocabulario no alcanza: rubio claro, rubio oscuro (?), rubio casi blanco, rubio gris, rubio largo, rubio corto, rubio abundante, rubio ralo… y también algunos castaños, pero siempre enmarcando rostros claros, narices rectas, ojos verdes o azules o grises.

Y en las pantallas de plasma que cuelgan de los techos, tanto en el aeropuerto como en los aviones, se observan casi siempre rostros blancos y cabellos rubios dando o comentando las noticias, mostrando el mapa del clima, dando las indicaciones de seguridad, o al menos anunciando hamburguesas. Hoy en particular, la blanca imagen de Michael Phelps inunda las pantallas (nadador estadounidense que está rompiendo records en los Juegos Olímpicos de Beijing).

Michael Phelps
batiendo records en Beijing 2008


En resumen, los que comen en Sbarro (Fresh Italian Cooking) son blancos. Los que gozan de los ricos roles de canela de Cinnabon, también. Los que se auto-engordan en Burger King, blancos. Los que manejan los aviones, blancos. Los que administran el aeropuerto, blancos. Los que son transportados en sillas de ruedas o carritos para viajeros “de edad”, blancos en su mayoría.

Paisajes irreales

De camino a Nashville, el CRJ-200 alza el vuelo y la imponente Atlanta se hace chiquita. Subo y bajo. Del suelo al cielo. Pistas de aterrizaje. Aviones flacos y gordos, chicos y grandes. El sonoro rugir de las turbinas recuerda el himno nacional mexicano… Alzar el vuelo, entrar al cielo. Mirar los bosques, y los ríos de asfalto que los cruzan. A mi lado, un hombre rubio castaño de rasgos angulosos, pierna cruzada y zapatos como del 9 y 1/2 , lee la revista del avión, mientras el avión penetra la gruesa capa de nubes que finalmente termina… pero sólo para dar paso a otra capa aún más alta. El avioncito vuela con nosotros sobre un mar de nubes voluptuosas y bajo un cielo de nubes aplanadas.
Paisajes irreales
Foto: gregorio hz, 2004

Luego se aproxima a la ciudad de la música, sucesión de suaves lomas boscosas, salpicada aquí y allá de archipiélagos de lagos, y acariciada por ondulantes y caudalosos ríos. Desde el cielo las avenidas se miran como ondulantes animalitos alargados, con patitas que terminan en cómodas residencias rodeadas por verdes “yardas” (jardines). Paisajes irreales, pero más creíbles que el paisaje de allá abajo, donde las capas sociales difícilmente se rozan.

Típicos suburbios gringos
(algo así se ve desde los cielos de Houston, Atlanta, Charlotte, Nashville y anexas)
Foto: Google Earth

Ebony and Ivory

En 1982 Paul McCartney lanzó su canción Ebony e Ivory (Ebony = madera negra; Ivory = blanco marfil), que interpreta con Stevie Wonder. Blanco y negro, como las teclas del piano. Pero hoy, el Norte es un claroscuro que no canta música sino gime desesperanzas. Ivory es amo y señor de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (laptops, aeronaves, cámaras y pantallas de cine y televisión…), mientras Ebony empuña las viejas tecnologías de la limpieza y el servicio (mops, cepillos, trapeadores, platos y charolas, lápiz y papel para “tomar la orden”...). Ivory al mando de aparatos movidos por símbolos y contenedores de símbolos (software, íconos, chips, pantallas…); mientras Ebony manipula carritos y utensilios movidos por fuerza humana. Los blancos brillan en las pantallas de plasma; los negros visten chalecos amarillos fluorescentes para brillar y no ser atropellados por los peatones (como son invisibles).

Si las constituciones no fueran listas de promesas sino descripciones precisas de lo que es, la de EU tal vez diría:

Artículo 1. En este país los blancos están para mandar y ser servidos.

Artículo 2. En este país los negros están para obedecer y servir.

¿Y los mexicanos? Los mexicanos nos hacemos pedacitos entre nosotros para que unos cuantos se den “vida de blancos” y otros muchos “trabajen como negros”… en ambos lados del Río Bravo.

¿Y yo? Como soy café con leche (y pan de dulce) me cuelo entre ambos colores y países, y escribo lo que veo.

© 2008 grehz